| Clasificación "subjetiva" de
árbitros
Publicado en el foro de Básket - Madrid (20-04-2002)
ANTONIO SUÁREZ
Mirando el foro se puede apreciar que gran parte de la literatura
se dedica a los árbitros y, pensando en algunos de gris,
he sacado esta apresurada clasificación:
- El aspirante a ACB: usa abundante gomina, pantalón
y camiseta ajustados, le gusta lucir sus buenos bíceps, dialoga
lo imprescindible y piensa que todos los jugadores son unos fracasados
por jugar en categorías de mierda que él espera pronto
olvidar.
- El "coleguilla": cree que el mejor camino para
llevar el partido tranquilo es hablar con los jugadores, explicarle
cosas al entrenador mosqueado, te amenaza una, dos, tres veces con
técnica, pero al final no te la pita y, claro, le pierdes
el respeto. Al final del partido te vas con la sensación
de te ha pitado un inútil.
- El pistolero: últimamente es una especie protegida,
pues está en vías de extinción (aunque siempre
hay honrosas excepciones). Desde que le entregas las fichas te mira
con mala cara: "su delegado no puede levantarse del banquillo";
a la primera ya pita una técnica y es un experto recogiendo
fichas y enviándolas a la Federación. Todavía
recuerdo uno que, mosqueado con los integrantes del banquillo, indicó
cuatro técnicas seguidas a la cara de los que estaban allí
sentados, y yo me libré al estar mirando el tiempo (por supuesto
no nos sancionaron a ninguno).
- El novato: lo confunde todo. Cuando pita benjamines
se pasa el partido señalándoles zonas, pasos, anula
los tiros libres por pisar la línea, es muy meticuloso con
los entrenadores y no quiere que le lleven el tiempo (no sea que
le vayan a engañar). No sabe diferenciar pasos de dobles,
y cuando tiene que marcar números superiores al 15 se hace
la picha un lío.
- El de la talla 38: delgadito y espigado, son de los que
más gustan en el colegio (dan buena imagen en un mundo en
el que todo es imagen). Suelen estar más preocupados por
su look que por el partido; dirigen constantes miradas a
la grada (¿lo habré hecho bien?, ¿quién
me estará mirando?), y están continuamente colocándose
el pantalón y la camiseta. Son de los que no te dan una mala
palabra, pero tampoco hacen una buena acción.
- El "pitamoide": es el rey del mambo,
su experiencia y veteranía le libra de todos los problemas,
saca partidos adelante como churros, no se le resiste nada, vacila
a los jugadores, a los entrenadores y hasta al público (¡"pa"
chulo yo!), no comprende como le pueden protestar (¡son unos
ignorantes!, ¡yo no me equivoco nunca!) y, por supuesto, siempre
está en posesión de la verdad, pues para eso tiene
un pito.
- El gordito bonachón: no es buen árbitro
pero sabe llevar los partidos, pita lo justo, deja que la gente
se pegue (hasta cierto punto), no le preocupa su aspecto, está
en mala forma física, técnicamente es deplorable,
dialoga y permite las protestas en un tono educado, te explica las
cosas pero no te convence, señala tres segundos en el rebote,
pero terminas dándole la mano y suspirando para que vuelva
a pitarte otra vez.
- El "mosqueao" de un partido anterior: procura
no saludarte, mantiene mucho las distancias, va a por ti, pero se
venga en los jugadores y te mira cada vez que pita algo en contra.
El día que repartieron personalidad no fue al colegio, pues
estaba enfermo, pero cuando explicaron la soberbia estaba en primera
fila.
- El niñato: hace poco que es colegiado, pero se
cree muy importante, te trata de usted y, aparentemente, con respeto;
está muy verde, le faltan varios hervores, comete errores
de bulto y no acepta que le corrijas. En el fondo es un aspirante
a ACB.
- El que está de vuelta de todo: se dedica a pasar
el rato y ganar unos durillos, no quiere problemas, se complica
poco la vida, se hace el sordo muy a menudo y odia los dorsos del
acta, ¡cuanto menos bolígrafo se gaste mejor!. Me gustan.
A pesar de lo que parece hay algunos muy buenos. Fácilmente
me saldrían 10 o 12 de los que habitualmente nos pitan, pero
si tengo tiempo, ganas y alguno de vosotros me ayuda, podremos establecer
el género, la especie y hasta la familia a la que pertenecen. |