| El árbitro que necesita el baloncesto
de hoy
Publicado en el web Enzona.net
MIGUEL ÁNGEL PÉREZ NIZ - FCO. JAVIER AFONSO CASTILLO
Generalmente se comenta, y no sin razón, que aquel que no tiene
una pizca de ambición o la pone en sus actividades tanto laborales
como deportivas, no aparenta tener proyecciones de futuro; y en
el arbitraje suele ocurrir. El error está en que cuando no se consigue
un objetivo deseado nos sentimos frustrados, y este sentimiento
nos invade y lo hacemos patente en nuestra forma de arbitrar. Cuando
estamos inmersos en el inicio de una nueva temporada sería bueno
recordar ciertos caracteres y matices para diferenciar a un buen
árbitro que no se deja arrastrar por la falta de ambición:
Confianza en nosotros mismos
La mayoría de las veces es un elemento que juega en nuestra
contra, pues arriesgamos innecesariamente hasta un límite, sin saber
a ciencia cierta los recursos de los que disponemos.
Mejoras en las instalaciones
Nos encontramos con buenas instalaciones deportivas en las que,
por regla general, es muy cómodo arbitrar y, sin embargo, nos relajamos
inusualmente.
Entrenadores preparados
Los entrenadores demuestran tener una mejor preparación y conocimientos
de las reglas de juego, lo que les permite el uso de tácticas desestabilizadoras,
que muchas veces no sabemos evitar.
Todos los partidos merecen el mejor arbitraje
Por ello, es positivo acertar plenamente el medio de conducción
del mismo.
Preparación psicológica
Muchos árbitros hacen alardes de preparación físico, pero ¿Estamos
preparados psicológicamente para el desgaste que supone un partido?
Confianza
El equipo arbitral tiene que demostrar desde un primer momento que
existe confianza, es un trabajo de dos árbitros con la colaboración
de los oficiales de mesa.
Serenidad
Tenemos que aparentar serenidad, y evitar el reflejar con los
gestos de la cara un estado emocional determinado.
Sana ambición por mejorar
Se ha de procurar no caer en la desidia de arbitrar por arbitrar,
ya que he alcanzado una meta: lo difícil es mantenerse.
Elegancia del cisne
Se ha hablado muchas veces de la "elegancia del cisne", el árbitro
debe demostrar flexibilidad en los gestos, mantener posturas adecuadas,
su colocación no tiene matices abruptos,...
Contactos incidentales
Metidos de lleno en el devenir del partido, hay que tener muy claro
que el público paga por ver un espectáculo que cuando menos interrupciones
tenga, mejor: sancionar sólo lo que influya en el juego.
Buenas colocaciones
Si no estamos bien colocados, difícilmente podremos juzgar
una acción que no hemos visto con claridad.
Inventar situaciones
Cuando estamos un periodo de tiempo sin intervenir en el partido,
inventamos situaciones para ganar protagonismo y para demostrar
que estamos allí; esta idea hay que desecharla de la imaginación.
Impulso del instinto
En ocasiones hay que reprimir el impulso del instinto, que
nos lleva a tomar decisiones erróneas, y en otros casos a cobrar
el deseo de cancelar deudas con jugadores o entrenadores como si
de un ajuste de cuentas se tratase. Después de haber tomado una
decisión, hemos de borrar de inmediato esa sensación de nuestra
imaginación y volvernos a centrar en la próxima situación que ocurra.
Mantener siempre el autocontrol
No debemos permitir que nadie intente dirigir nuestra forma de actuar:
hemos tomado una responsabilidad y con ella llegaremos al final.
Sencillez
En todas las situaciones hay que actuar con sencillez y bondad
manteniendo u grado supremo de autocontrol básico para llevar a
buen fin el partido.
Buenas personas
Quien quiera ser buen árbitro, antes debe ser buena persona
y poseer también un buen carácter, un buen afianzamiento en las
reglas de juego, estar siempre abiertos a las sugerencias tanto
de los técnicos de arbitraje como de los propios compañeros, mantener
una preparación adecuada (físicamente hablando), y actuar siempre
con mucha astucia, que es la base de una buena experiencia.
Análisis final
Cuando acabe el partido, hacer un análisis realista y objetivo
basado en nuestra conciencia, sin que nos preocupe el porvenir de
un futuro que se hace presente en otro partido, que merece todo
nuestro interés y dedicación. Como final se detallarán los factores
que, interrelacionados, resume nuestro arbitraje:
Factores deportivos-arbitrales
- Condición física
- Código de juego
- Cooperación
- Conocimiento del juego
- Conocimiento mecánica arbitral
- Conocimiento psicológico
Factores personales
- Factor X) Talento natural
- Factor Y) Actitud
- Factor Z) Suerte |