| Ahora le estarán esperando
Publicado en el diario El Mundo (25-04-2002)
VICENTE SALANER
Lo de Pau Gasol estaba tan cantado que, aparte de la satisfacción
de toda confirmación de una buena noticia, el título de novato del
año no nos aporta, en sí, gran cosa de nuevo. Pero, en cambio, abre
una nueva caja de Pandora: la de las próximas etapas de la carrera
profesional del extraordinario jugador catalán.
En muchos sentidos, a Pau le van a estar esperando.
Le esperarán aquellos equipos que todavía hayan podido sentirse
sorprendidos por su juego versátil, tan difícil de parar. Francamente
serán pocos en la NBA los que aún puedan asegurar sin que se les
caiga la cara de vergüenza que «no lo conocían bien», que «no estaban
preparados»... Muchos le han dedicado defensas especiales, fundamentalmente
rudos dos-contra-uno para impedir que recibiese el balón.
El antídoto podría ser... el fichaje de un hombre de 63 años.Si
se confirma que no está confirmado, pese a que la prensa de Memphis
eche ya las campanas al vuelo que el legendario Jerry West
acepta abandonar su jubilación anticipada y convertirse en director
deportivo de los Grizzlies, podemos estar seguros de que alrededor
de Gasol habrá mejores jugadores que hasta ahora, quizá incluso
un base que se preocupe por hacer jugar a sus compañeros, y entonces
será muchísimo más difícil sacarle del partido con defensas especiales.
Le esperará la crítica norteamericana, que ya ha ido soltando sus
pildoritas: su falta de fuerza física permite a los atacantes moverle
como una peonza; en general, no defiende nada... Bastará que baje
un ápice su rendimiento para que esa crítica caiga como una bandada
de buitres sobre el primer rookie of the year extranjero
de la historia de la NBA.
La respuesta naturalmente la tiene que dar Pau, con su enorme capacidad
de trabajo y de mejora, algo que no le reconocen bastante allá y
que ha ido desarrollando con los años, porque en efecto en tiempos
del Mundial de Lisboa era más bien apático.
Y, más específicamente, le esperará esa crítica de Memphis que le
recibió con la histórica frase de «más le valdrá ser bueno» y que
nunca ha abandonado del todo su reticencia ante Gasol, incluso con
algún leve retintín racial.
Es lo que hay: en España es un rey, pero allá sigue siendo una
curiosidad. Una curiosidad cada día más respetada, pero que no habrá
llegado hasta que confirme un par de años más su nivel y aun lo
eleve y, sobre todo, hasta que Memphis deje de ser percibido como
un equipo marginal y perdedor. Justamente, Pau tendrá mucho que
decir en eso... |