| Los sueños no tienen barrotes
Publicado en el web Marca.com
JESÚS SÁNCHEZ
Entre ceja y ceja. En ese reducido espacio caben las tres siglas
que componen el sueño más agradable de Raúl
López. Devoto del baloncesto desde niño, adorador
de Magic y Jordan, purista con este deporte y magnífico
intérprete, la NBA era el teatro de las fantasías
del menudo base de Vic, el jefe de los 'niños de oro', que
ahora acaba de confirmar que, como Gasol el año pasado,
se nos va para jugar con los más grandes.
¿Y quién le pone barrotes a sus deseos? Raúl
se va (si es que llega a un acuerdo con su club) porque su sitio
en el basket no es la ACB. Es demasiado bueno para estar aquí,
aunque no haya ganado nada con el Madrid dirán algunos que
reparen en la paradoja. Scariolo se ha encargado de ponerle
bridas a este caballo desbocado, la rodilla le ha jugado también
otra mala pasada y la inexperiencia ha hecho el resto en su etapa
de blanco en blanco.
Pero pregunten entre sus compañeros de generación,
entre los que le conocen desde pequeño, entre aquella quinta
de oro de muchos quilates. Investiguen sobre quién era el
bueno. Ahora es fácil subirse al altísimo carro de
Gasol, pero el mejor de todos era Raúl López. En este
momento saldrán los excépticos con el eslógan
del que intenta imponer el físico sobre el talento, sí
aquel que dice 'dónde vas chico con ese cuerpo, allá
no podrás defender a nadie'. También florecerán
los agoreros, los madridistas resentidos por esta decisión
del chaval 'que no ha demostrado nada aquí y que se va a
pegar el batacazo...'.
Creo que Raúl va a jugar mejor en Estados Unidos que en
el Madrid. Así de simple. Sus defectos los encubrirá
la propia dinámica del juego americano, que, por otro lado,
es campo abonado para las extraordinarias virtudes del jugador catalán:
explosividad, velocidad, gran técnica individual, fundamentos,
uno contra uno colosal, capacidad de pase, liderazgo, visión
de juego... Raúl se ha fijado en el base de los Spurs Toni
Parker y la rueda del francobelga, que ha sido un gran descubrimiento
para la NBA después de ser un segundón en el Europeo
de Turquía, es buena. Porque Raúl es mejor que Parker.
Y mucho.
La decisión de Raúl López ensalza la categoría
del baloncesto español, que vive un momento histórico.
Gasol ha enganchado hasta los futboleros y cuando nos estábamos
secando de tanto baño de gloria por Pau, ha aparecido Raúl
que quiere interpretar el jazz en Utah. Habrá que avisar
que de momento los recitales sólo los dará Gasol,
que las comparaciones no proceden y que son odiosas porque Gasol
es único en su especie y como Raúl no hay muchos,
pero sí alguno más. Ahora bien, que se vayan preparando
en la ACB. Los Madrid-Barça han muerto. ¡Viva los Memphis-Utah!.
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