| Breve historia del baloncesto
El basketball expresión inglesa cuya adaptación al castellano
es baloncesto, es un deporte con unos orígenes históricos perfectamente
claros, documentados y relativamente recientes.
La fe de bautismo del baloncesto tiene un padre, un lugar de nacimiento
y casi una fecha: el padre, James Naismith, el lugar de nacimiento,
Springfield (Massachussets) y la fecha el 17 de diciembre
de 1891.
El profesor Naismith nació en 1861, en Ramsay, cerca de en Ontario,
Canadá. Sus logros fueron arduamente ganados, se graduó en
"Bachellor of Arts" a la edad de veintiséis años, periodo durante
el cual fue premiado dos veces como el mejor y más completo deportista
por sus proezas en rugby, atletismo, fútbol americano, gimnasia
y lacrosse (juego de pelota). En 1982, a la edad de treinta y un
año llega a ser capitán del equipo de fútbol del Springfield College
e instructor de remo, lucha, natación, cricket y boxeo. Murió en
el año 1939. Era diplomado en teología, psicología y medicina, así
como profesor de educación física y otras asignaturas en varias
escuelas de YMCA y en la Universidad de Kansas.
El baloncesto es un deporte del siglo XX. El profesor Naismith
pertenecía al Springfield College de Massachusetts, una institución
de la Asociación Cristiana de Jóvenes (A.C.J.), al mismo
tiempo que jugaba al fútbol americano, europeo y al lacrosse (juego
de pelota sobre hierba, tipo jockey) y ejercía como profesor
de Educación Física. A él se le sugirió que estudiara la creación
de una actividad con características de deporte de conjunto y que
se pudiera jugar en el gimnasio del colegio.
Llego el otoño y Naismith no encontraba la formula idónea, dadas
las características climatéricas él decidió tomar diversos elementos
de deportes conocidos y, en una noche, basado en el "tlachtli"
de los Aztecas o pot-ta-pok de los Mayas, o taladzi
de los Zapoteca, redactó las reglas del baloncesto. Por supuesto
estas reglas han evolucionado mucho desde entonces, pero sus fundamentos
siguen vigentes en el baloncesto moderno.
En la Navidad de 1891 los estudiantes de Springfield difundieron
localmente el nuevo deporte y A.C.J. decidió promocionarlo por todo
el mundo.
El primer equipo se conformó con nueve jugadores, alumnos de Naismith.
Tras correr y lanzar, William R. Chas marcó la primera canasta
de la historia, para cerrar el primer juego con el resultado de
1-0.
Las primeras reglas
Históricamente una caja de melocotones fue el primer cesto empleado
por los creadores del deporte, además de una escalera para sacar
el balón cuando se producía un gol.
El número de jugadores era ilimitado, se dice que en 1892 llegaron
a tomar parte hasta 150 jugadores, las medidas del campo eran libres
y dependían en buena parte del número de jugadores por equipo. En
1983 se aceptó que podían jugar en canchas pequeñas cinco contra
cinco y las canchas grandes nueve contra nueve. En 1897 el número
de jugadores en los equipos se fijó en cinco personas.
Solían usarse balones de diferentes tamaños, desde 1891 y hasta
1894 se prefería el uso del balón de fútbol, y se jugaba hasta con
balones medicinales, pero en 1894 aparecieron balones encubiertos
y con la boquilla enroscada en forma de aguja.
Se desconocía el dribbling, y después de cada canasta se
efectuaba un salto entre dos en el centro del campo. Esta regla
se mantuvo hasta 1937. Hubo más de un partido que termino con empate
a cero o con resultado de 2-1 o 4-3.
Al principio no se empleó ningún tablero hasta que se dieron
cuenta de que los espectadores, que se encontraban detrás del círculo,
intentaba cambiar la dirección del balón que iba a la cesta. Para
separar a los espectadores de la cesta colocaron detrás de ella
un tablero de alambre, dándose cuenta los jugadores de las ventajas
que obtenían del rebote del balón en el tablero, ya que a menudo
este corregía los tiros inexactos. En 1906 se introdujeron los tableros
espejos, hasta que los cambiaron en 1916 por otros pintados de blanco.
Paulatinamente las reglas fueron adaptándose a las necesidades
de los gimnasios cerrados y al número de jugadores, hasta llegar
al terreno con las dimensiones 26 m. de largo por 14 m. de ancho
que rigieron hasta diciembre de 1984, cambiándose a las actuales
de 28 x 15 m.
La altura del cesto no ha cambiado: 3,05 m. o 10 pies. En las reglas
primitivas una cesta valía tres puntos, el tiro libre un punto que
se producía después de una falta cometida por uno de los dos equipos.
En 1984 la primitiva línea de tiro libre situada a 6 m. fue colocada
a 4,5 metros y un año después la canasta recibió el valor de dos
puntos.
En 1898 se prohibió que el jugador pudiera dar más de un paso con
la pelota agarrada con ambas manos, esto obligó a emplear
el dribbling.
En esta primera época el baloncesto fue considerado un deporte
demasiado violento ya que, por la carencia de reglas y la lógica
posesión del balón, daba pie para grandes batallas en la que valía
todo y el castigo era solamente un tiro libre. De aquí surgieron
las primeras ideas de eliminar al jugador que cometiera 4 faltas.
En 1943 se aumentó a 5. Todas estas reglas fueron promulgadas
antes de la 1ª Guerra Mundial, cuando el baloncesto comenzó
a ser introducido en latitudes diferentes a las norteamericanas.
A principios del siglo el número de jugadores por equipo ya era
de cinco y, en 1900, las canastas ya no tenían fondo, por lo cual
dejó de utilizarse la escalera.
El primer reglamento que llegó a las manos de los alumnos
de Naismith constaba de 14 reglas basadas en el antiguo "tlachtli",
entre otros deportes y, sobre todo, en el juego limpio.
Fueron publicadas el 15 de enero de 1892:
La portería consiste en dos cestas o cajas de 38 cm de diámetro
y 38 de profundidad; se cuelgan a cada lado del terreno a una altura
de 3 m. del suelo. Objetivo del juego: introducir el balón de fútbol
en la portería del adversario. Se puede tirar a puerta, guardando
las siguientes reglas:
1. Se utilizará un balón esférico.
2. El balón se lanzará en cualquier dirección utilizando
una o ambas manos.
3. También se podrá palmear.
4. Los jugadores no pueden correr con el balón en las manos.
5. El balón puede cogerse con las manos.
6. Esta prohibido golpear, coger, zancadillear o empujar
al contrario. Toda infracción supone una falta. En caso de reincidencia
el jugador será expulsado, jugando su equipo con inferioridad hasta
que se consiga una canasta. Si la falta es grave podrá ser descalificado
por todo el partido.
7. Golpear el balón con el puño es falta.
8. Se consigue una canasta cuando el balón entra en el cesto
y se queda en él.
9. Cuando el balón sale fuera, será puesto en juego por el
primer jugador que lo recoja.
10. El anotador vigila a los jugadores y contabiliza las
faltas y los castigos.
11. El árbitro es el único juez.
12. El partido se divide en dos partes de quince minutos
cada una con un descanso de cinco minutos.
13. El equipo que marca más canastas es el ganador. En caso
de empate de acuerdo con los capitanes, se puede seguir jugando,
hasta lograr una canasta.
14. El partido lo jugarán nueve contra nueve jugadores.
Los primeros años
En 1892 Naismith, organizó un equipo de nueve jugadores e
hizo las primeras exhibiciones de baloncesto en Nueva York.
Las Universidades de Vanderbilt y la Geneva College Beaverfalls
de Pennsylvania, se discuten el honor de ser los primeros centros
de Educación Superior en acoger el baloncesto como programa educativo.
En 1893 se practica el baloncesto en la Universidad de
Toronto, y en 1895 se celebró el primer encuentro oficial
entre dos universidades: la universidad estatal agrícola de Minneapolis
quien venció por 9-3 a Hamiline College de la misma
localidad.
Pero el primer partido con cinco jugadores por bando no se disputaría
hasta principios de 1897, produciéndose un resultado muy escandaloso,
pues Yale batió a Pennsylvania por 32-10.
Por esta época un jugador llamado Ducht Wolfard asombró
al público haciendo botar la pelota al suelo y sin mirarla. Hasta
entonces los jugadores solían lanzar la pelota hacia arriba y por
encima de sus cabezas, para no tener que agarrarla con las manos,
lo que estaba prohibido.
En 1906 se introdujeron los tableros para sujetar las canastas.
Estos rectángulos de madera en su primera época dieron lugar a una
jugada insólita hasta entonces y que hoy es fundamental en el juego:
el rebote.
Al golpear la pelota en el tablero y volver a la pista, los jugadores
más altos se apoderaban de la pelota con facilidad, si sabían saltar
en el momento preciso, surgiendo así la función del reboteador,
más importante en aquella época que en la actual, ya que el número
de tiros fallados era más elevado.
Antes que terminara el siglo se producía una evolución en el baloncesto:
la creación de los primeros equipos profesionales que iban a organizarse
muy pronto en forma de Liga o Asociación.
El baloncesto abre fronteras
Si bien se admite que el baloncesto sólo empezó a desarrollarse
a partir de la 1ª Guerra Mundial cuando los soldados norteamericanos
lo introdujeron en diversos países europeos; en Francia por
ejemplo, ya era conocido en 1893.
La A.C.J., impulsada por Mel Ridout se encargó
de realizar partidos de exhibición en lugares tan exóticos como
China, Persia y Japón.
Más curiosa fue la introducción en la Rusia zarista. En 1905 un
club deportivo de San Petersburgo invitó a Eric Morallen
instructor de la A.C.J. a desempeñar la dirección de las clases
de Educación Física del citado club; prontamente San Petersburgo
contaba con cuatro equipos.
En 1909 la A.C.J. de EE.UU. visita San Petersburgo disputándose
el primer encuentro internacional de baloncesto; ganó el
equipo ruso gracias a un estrecho marcaje de características parecidas
al actual sistema de defensa en presión.
La FIBA no se creó hasta el 18 de junio de 1932 en Ginebra (Suiza),
por ocho federaciones nacionales: Argentina, Checoslovaquia, Grecia,
Italia, Lituania, Portugal, Rumania, y Suiza, seis años después
de que un embrión asociativo internacional fuera integrado en una
federación que reunía las modalidades balonmano, balonvolea y baloncesto.
Nace el profesionalismo
En 1893 un equipo de Utica (Nueva York) exigió el pago de sus gastos
de desplazamiento para jugar un partido en Herkimer. Esta se considera
la primera muestra de profesionalismo en el baloncesto. Pero, en
realidad, el origen del profesionalismo se debe a la creación de
la Liga Nacional de Baloncesto en 1898 y en la cual figuran 6 equipos,
3 de Filadelfia, 1 de Trenton, otro de Milville y el último
de Canden, New Jersey. Esta liga sólo duró un año,
pues los apostadores y sobornadores provocaron su rápida desaparición.
En 1895 un grupo de estudiantes creó el equipo de los Buffalo Germans,
dirigido por un entrenador de fútbol llamado Amos Alonso
Stagg, pero la edad y los problemas internos hicieron que
se cambiara casi toda la nómina y perduraran por muchos años.
Ganaron 761 partidos y perdieron 85, hasta el año de 1929 cuando
desaparecieron definitivamente. En este período llegaron
a obtener 111 victorias consecutivas y en el año 1904 ganaron el
primer campeonato mundial en la Feria Internacional de San Luis.
Los Buffalo Germans, llegaron a congregar mas de cinco mil espectadores
y se convirtieron en auténticos propagadores del baloncesto. Un
antecedente de los populares Harlem
Globetrotters, puede encontrarse en el equipo Oswego Indians, reclutado
por el promotor Frank Basloe; el equipo creado en
1903 estaba formado por indios de la reserva de Oswego. Para hacer
más atractivas las exhibiciones, Basloe rodeaba el campo de juego
con antorchas encendidas, y si los jugadores se salían del terreno
de juego corrían grandes riesgos. También solía ocultar las canastas
detrás de grandes calderas con el objeto de hacer más difícil el
enceste, y los jugadores no podían ver exactamente donde se encontraba
la canasta.
Las ligas universitarias
En el campo aficionado fue el año 1905 el que marcó el inicio y
promulgación de las primeras reglas y normas oficiales. Para ese
entonces ya existían varias Ligas. La primera se formó en 1901 y
en ella intervenían las Universidades de Columbia, Cornell, Harvard,
Princeton y Yale. Un año después se creaban la New England League
que reunía a los colegios de Darmouth, Holy Crooss, Williams, Ahmerts
y Trinity. En 1905 se formó la Western Conference que agrupa las
Universidades de Chicago, Illinois, Wisconsin, Minnesota y Purdue.
Esta liga fue el embrión de la conferencia llamada Big Ten (diez
grandes), que durante varios años sería la más importante
del país.
Indiana será el estado que más promocionaría el baloncesto
y que hoy es el estado con mayor promedio de jugadores. Esta Liga
empezaría a destacar el trabajo del entrenador.
La modernización del juego había traído consigo bastantes e importantes
variantes táctico-técnicas, donde el entrenador tenía un
gran porcentaje de responsabilidad. El principal introductor de
estas modalidades fue el doctor Joseph Raicroft, entrenador
de la universidad de Chicago. Él fue el creador del contraataque
rápido.
En el baloncesto profesional de la época el manager o promotor
solía desempeñar las funciones de entrenador. En el sector amateur
los entrenadores no percibían honorarios por su trabajo. Phog
Allen fue uno de los primeros entrenadores profesionales,
y en casi 50 años de actividad consiguió 771 victorias con su equipo.
En la primera década de este siglo aparecen los primeros gigantes.
La Universidad de Chicago se proclamó campeón durante dos años consecutivos
gracias a Jhon Schomer que medía 1,90 m.
El baloncesto de color
Chuck Cooper fue el primer jugador de color que integró
un equipo de baloncesto de blancos, en 1950.
En 1922 se fundó el equipo de los New York Rens. Este equipo
solía jugar en las pistas de bailes de los clubes nocturnos de Harlem.
En 1930 un equipo de color había iniciado una brillante trayectoria,
los Savoy Five que fueron creados por AB Saperstein, quien
apenas media 1,60 m de estatura. Como es lógico todos sus lanzamientos
eran bloqueados por blancos más grandes y por eso fundó un
equipo con sólo jugadores de color.
Estos jugadores comenzaron a practicar un baloncesto de alta fantasía
y acrobacia convirtiendo el deporte en un espectáculo. Posteriormente
con el éxito obtenido cambiaron el nombre del equipo por el de Harlem
Globetrotters. Un baloncesto sin competición, pero que sirvió para
popularizar este deporte.
El baloncesto moderno
Está unánimemente reconocido que la primera demostración
de un baloncesto moderno la proporcionó el equipo de los
Original Celtics que hoy siguen en actividad con la denominación
de Celtics y que fue creado por Jim Furez. La influencia
de este equipo en el desarrollo del baloncesto fue extraordinaria
y puede decirse, que en la historia de este deporte, hay que distinguir
entre el antes y el después de su formación.
Fueron los propios jugadores quienes desarrollaron los sistemas
de juego, insólitos en su momento, espectaculares y de gran rapidez.
Los Celtics no creían en exhibiciones; todo juego estaba en función
de los resultados prácticos. Sin embargo, su contribución fundamental
se debió a una incidencia de juego. En una ocasión Dutch
Dehnert, una de las figuras del equipo, estaba jugando con
fiebre; en la segunda parte se sentía muy fatigado y se colocó
cerca de la canasta del equipo adversario, distribuyendo pases a
sus compañeros desmarcados y en posición de tiro. Dehnert había
inventado sencillamente la posición del pívot, es decir,
jugador eje sobre el que convergen todos los pases de sus compañeros.
Los Original Celtics ganaron 1320 partidos y perdieron sólo
66 en el periodo que va desde 1921 a 1928, estableciéndose en la
temporada de 1922-1923 un récord de 102 partidos ganados y 6 derrotas.
Sus éxitos se debieron al primer ídolo del baloncesto Nat
Holman, que ingresó en los Celtics a la edad de 25 años,
convirtiéndose inmediatamente en su gran estrella. Primero jugó
en el New York Whirlwinds como alero; medía 1,95 m.
En 1921 su equipo destrozó a los Celtics por 40 a 27 puntos, ante
once mil espectadores; la noche siguiente los Celtics se desquitaron
por 26 a 24 pero ya habían conseguido que las dos figuras pasaran
a ingresar sus filas. |