| EEUU sufre la mayor deshonra de su baloncesto
Publicado en el diario El Mundo (05-09-2002)
ÁNGEL GONZÁLEZ
Se presagiaba el imposible pero se erró en el autor de la
gesta: no fue Yugoslavia sino Argentina. Por primera vez en la historia
del baloncesto, una selección de EEUU formada por jugadores
profesionales (de la NBA) cayó derrotada. El lujo histórico
correspondió a la invicta Argentina, que fulminó al
'Dream Team V' por 87-80 en un memorable partido.
La deshonra fue tan cruel para los americanos, en muchas fases
atacados por el nervio y el peso de la historia, tanto más
por la forma en que se produjo: corriendo detrás de los argentinos,
papeles invertidos, y con el Conseco Fieldhouse transformado, con
sólo un centenar de aficionados sudamericanos, en una fiesta
de 'La Bombonera' de Buenos Aires. Cánticos y jolgorio de
la 'barra brava'. Inaudito.
Argentina, que salió como una energía incontenible,
esculpió en la primera mitad un verdadero monumento del baloncesto
colectivo, de juego de fundamentos, de rápido movimiento
del balón, de continuo bloqueo y continuación eligiendo
siempre la mejor opción en ataque y cerrando el rebote en
defensa. Ni siquiera necesitó echar mano de su 'hombre-dinamita',
el fibroso escolta Emanuel Ginóbili (fichado
por Los Spurs), para impartir una cátedra de lujo.
George Karl, aquel entrenador del Real Madrid que fue echado
de mala manera por Mendoza y que hoy es el mejor pagado del
planeta en Milwaukee, se frotaba los ojos con cara de funeral ante
lo que vio en los primeros 20 minutos: al 'ex' del Tau Vitoria (?)
Luis Scola, sensacional, haciéndole un prodigioso
'body-check' al mejor defensor de la Liga, Ben Wallace;
a Sconochini burlándose del jugador que más
ha progresado de la NBA, Jermaine O'Neal; y a Ginóbili
ejecutando diabluras aéreas, entradas a canasta que, por
potencia, ejecución y estética, eran malabarismo al
puro estilo Michael Jordan. ¿De dónde han salido
estos tipos?, se preguntaban los aficionados 'yanquis'. ''¡Joder,
cómo han progresado los de los pies de cemento!''.
En el segundo acto, como era previsible, cambiaron las coordenandas:
cada canasta argentina costó sudarla tinta. Karl y Popovich
tiraron de manual ordenando defensas presionantes para cortar las
líneas de pase rivales. Paul Pierce, André
Miller y Michael Finley se engancharon más en
el ataque. La reacción recortó ventajas que en el
primer acto oscilaron por los 15 y los 18 puntos. Al final del tercer
cuarto, ventaja argentina de 9 puntos, pero no cundió el
pánico general.
El último acto resolvería el desenlace. Y la mejor
albiceleste de la historia aguantó la última embestida
por obra y gracia de unos enormes Sconochini, Ginóbili y
Noccioni. No tembló la muñeca en la línea de
tiros libres y los NBA, con la guillotina al cuello por la falta
de tiempo, siguieron cometiendo errores. Mal en la dirección
de juego y fatal en el porcentaje de tiros de campo.
El mito caído
El mito ha durado diez años. En las Olimpiadas de Barcelona
de 1992, el baloncesto estadounidense aparcó a sus jugadores
universitarios y comenzó a convocar a las estrellas de la
NBA para disputar las competiciones internacionales. Desde entonces
la selección de EEUU ha demostrado un aplastante dominio
por las canchas de todo traducido en 58 victorias y ninguna derrota
(incluyendo los Goodwill Games y partidos clasificatorios además
de JJOO y mundiales). La vez en que EEUU estuvo más cerca
de morder el polvo fue ante Lituania en las semifinales de de los
JJOO de Sydney. Allí, Jasikevicius, a falta de 2 segundos,
erró el triple que hubiese supuesto la gloria (Lituania 83-EEUU
85) ante un 'Dream Team IV' liderado por Carter, Garnett
y Payton.
Decía el 'carpanta' de Boston Paul Pierce, quizá
el jugador de más talento de EEUU en Indianápolis,
que ni se le pasaba por la cabeza formar parte de la primera selección
'profesional' que caía en un partido. ''Si perdemos uno solo,
aunque ganemos el oro, nuestros compañeros en la NBA no nos
mirarían más a la cara''. Ayer, nada más acabar,
tuvo que reconocer la verdad: ''Me quito el sombrero porque salieron
al campo a jugar un gran baloncesto y nos sorprendieron en la primera
parte", decía resignado.
Ahora, EEUU, que se enfrentará en cuartos a Yugoslavia,
quizá arrase en los partidos que restan y se corone con el
oro, pero también la NBA, con el comisionado David Stern
a la cabeza, se vea obligada a forzar a las verdaderas luminarias
NBA (Los O'Neal, Bryant, Duncan, Iverson,
Garnett, McGrady, Carter...) a representar a su país
frente al resto del mundo. Porque como decía la ESPN ya ''nunca
más el baloncesto volverá a ser el mismo''.
FICHA TÉCNICA
Tercera y última jornada del Grupo F de la segunda fase.
Pabellón: Conseco Fieldhouse. 5.000 espectadores.
Árbitros: Romualdas Brazauskas (Lituania) y Itzok
Rems (Eslovenia).
Parciales: Argentina (34+19+15+19). Estados Unidos (21+16+23+20):
ARGENTINA 87
Juan Ignacio Sánchez (9), Emanuel Ginóbili (15), Rubén
Wolkowysky (9), Fabricio Oberto (11), Hugo Sconochini (7) -cinco
inicial-, Luis Scola (13), Andrés Noccioni (14), Leandro
Palladino (7), Alejandro Montecchia (-) y Gabriel Fernández
(2).
EEUU 80
Andre Miller (14), Paul Pierce (22), Jermaine O'Neal (8), Elton
Brand (-), Michael Finley (14) -cinco inicial-, Shawn Marion (4),
Reggie Miller (5), Baron Davis (7), Antonio Davis (3) y Ben Wallace
(3). |