| Agridulce regreso
Publicado en el diario El Mundo (01-11-2001)
VICENTE SALANER
En la madrugada del miércoles, ante el televisor, nos parecía
regresar más de un lustro atrás, a esa madrugada de enero de 1996
en que Magic Johnson regresaba a la NBA con 37 años y tras
una ausencia aún más larga que la de Jordan. Un gran jugador,
algo más lento y con la falta de ritmo inevitable pese a una concienzuda
preparación, hacía unas cuantas cosas marca de la casa, fallaba
unas cuantas más, y acababa con unas estadísticas bastante parecidas
a las del propio Jordan en su regreso.
Al final de las dos esperadas jornadas de retorno, los problemas
que se han visto son los mismos: no es lo mismo trabajar durante
unos meses que estar en forma competitiva, lo que los americanos
llaman game shape. Y llega el último cuarto, y la trayectoria de
los tiros se vuelve cada vez más plana, y se van quedando más cortas
las suspensiones, porque las piernas ya no responden igual. Así
le llegó a Jordan la oportunidad de empatar el partido con un triple
bastante cómodo, y el balón dio en la parte delantera del aro. Adiós,
magia de antaño...
Así que... ¿vamos hacia un fracaso? Individualmente, no. El Jordan
de 2001 está en mejor condición física que el Magic de 1996, y de
su orgullo y su competitividad cabe esperar que vaya encontrando
una buena forma, que le dará unas cuantas noches... eso mismo, mágicas.
Colectivamente, es distinto. La suerte y, paradójicamente, el fracaso
de Johnson fue que tenía gente joven de gran nivel a su alrededor,
con lo cual estaba arropado, pero su llegada al equipo frenó la
progresión de varios de ellos, que perdieron tiempo en juego. Él
lo vio y se retiró definitivamente tras un muy buen año (15 puntos,
7 rebotes por partido). Ahora, Jordan está rodeado de gente menos
ducha, que no le quitará protagonismo pero que tiene un dudoso futuro.
¿Playoffs? No parece... |