Presentación
Clasificaciones
Equipos
Historia
Contáctanos

Patrocinadores
Para entrenadores
Enlaces
Foro de discusión
Información útil

Noticias
Horarios
Chico de la semana
Chica de la semana
Artículos

POR TEMAS

ACB
Arbitraje
Baloncesto de base
Diccionario
Españoles en la NBA
Medicina deportiva
Michael Jordan
NBA
NCAA
Historias del basket
Para entrenadores
Selecciones españolas

 

Agujetas

Adaptación al baloncesto de un artículo sobre ciclismo, publicado en el diario El País por el catedrático Alejandro Lucía (julio de 2004)

Antes del comienzo de las pretemporadas, todos los baloncestistas, y sobre todo sus entrenadores (algunos de ellos con escasos, o casi nulos, conocimientos de preparación física) deben tener en cuenta una amplia serie de factores. De todo ellos hay uno que interfiere habitualmente el trabajo físico, y condiciona el primer mes, por lo que algunos jugadores pueden llegar al comienzo de las competiciones en una forma física, cuanto menos, no idónea. Son las agujetas.

Su nombre proviene de esa sensación de agujas que se clavan en los músculos. Hace unos años, relativamente pocos, en las Facultades (Medicina, Fisioterapia o Educación Física) se decía que las agujetas se debían al ácido láctico o lactato que libera durante el ejercicio el músculo que ha trabajado intensa y anaeróbicamente, quemando glucosa para obtener energía. Al enfriarse el músculo tras el entrenamiento el lactato solidifica y cristaliza, y son esos “cristalitos” son los que se “clavan” en las fibras musculares. Esta teoría, demasiado extendida, ya está obsoleta.

En la actualidad cobra más peso la teoría del sobreesfuerzo mecánico de la musculatura, lo que provoca micro-traumatismos fibrilares, dando lugar a una reacción inflamatoria en el músculo afectado, siendo los glóbulos blancos los encargados del comienzo de su reparación. El dolor característico es producido por la rotura celular, de manera que los elementos del interior celular se vierten al exterior. Entre ellos hay iones de calcio y de potasio que son elementos irritantes y muy dolorosos, lo que pone en marcha un mecanismo de inflamación, que llega a su punto álgido entre las 24 y las 48 horas.

Las agujetas reflejan sobre todo la existencia de daño mecánico en las fibras musculares: los llamados micro-traumatismos, ya que es necesario un microscopio para verlos. Las proteínas que componen las fibras, y que son responsables de la contracción muscular, se rompen debido a las fuertes tracciones mecánicas a que son sometidas. Para reponerlas, el cuerpo pone en marcha una reacción inflamatoria: los glóbulos blancos viajan a los músculos afectados para comenzar su reparación, y las células madre o precursoras del músculo, las llamadas células satélite, ayudan a las fibras lesionadas a producir nuevas proteínas contráctiles.

Lo malo para los deportistas es que para que sea completo, el proceso de reparación ha de durar al menos dos semanas. Durante ese tiempo, el sistema nervioso nos defiende produciendo sensación de dolor, con la esperanza de que dejemos a los músculos repararse tranquilos. Lo cual es imposible en una pretemporada, claro.

 

© cbjuandeaustria.com, 2002
Optimizada para IE 5.0 y Netscape 4.6
Optimizada para 800x600

Medicina deportiva

- Luxación de hombro
- Agujetas
- Esguince de tobillo