| Esguince de tobillo
Publicado en el web Onda Salud (www.ondasalud.com)
Deportes en los que aparece
Esta lesión aparece en casi todos los deportes, excepto
en los acuáticos, ya que no implican un apoyo del pie. Los
deportistas que más sufren esta lesión son los futbolistas,
jugadores de baloncesto y corredores.
¿En qué consiste la lesión?
Los esguinces de tobillo son torceduras o distensiones violentas
de los ligamentos del tobillo. Pueden producirse como consecuencia
de un golpe directo sobre el tobillo (en deportes que implican contacto)
o como consecuencia de una caída, un mal apoyo o un movimiento
incorrecto.
En función de su gravedad, se habla de tres grados distintos
en los esguinces de tobillo:
- Esguince de primer grado: es el de menor gravedad,
y los ligamentos del tobillo están poco afectados. La zona
está ligeramente hinchada, dolorida y pueden aparecer derrames.
- Esguince de segundo grado: la lesión
de los ligamentos es mayor y suelen producirse en personas que habían
sufrido lesiones similares con anterioridad. El dolor y la hinchazón
son mayores y se pueden realizar menos movimientos con el pie.
- Esguince de tercer grado: el dolor es intenso,
la movilidad del pie es muy reducida y la lesión se acompaña
de un derrame mucho mayor. Además, el deportista puede realizar
movimientos anormales del pie debido a la laxitud de los ligamentos.
Si el esguince es de mediana gravedad (segundo o tercer grado)
es conveniente realizar una radiografía para determinar si
se ha producido alguna pequeña fractura ósea.
Prevención
Realizar siempre un calentamiento y un entrenamiento progresivos.
Si existe predisposición a padecer este tipo de lesión,
conviene proteger la articulación con un vendaje o tobillera
especiales.
Tratamiento
Es muy importante conocer el alcance de la lesión y ver
qué ligamentos se han visto afectados para proporcionar el
tratamiento adecuado. Si los ligamentos del tobillo no se han dañado
gravemente es posible la vuelta al deporte en poco tiempo con un
vendaje funcional.
En caso de esguinces más graves, el tratamiento tradicional
consistía en la inmovilización del pie con una escayola
o férula y el uso de muletas para caminar. Actualmente esto
no se considera lo más apropiado. Tras un periodo de reposo
de unas 24 horas se aconseja empezar a caminar con un vendaje funcional
y comenzar con ejercicios progresivos para recuperar el equilibrio
y la movilidad. Si la intensidad de la lesión es moderada
o grave hay que esperar entre una semana y diez días antes
de comenzar los entrenamientos. |