| Imbroda y su genialidad
Publicado en el diario El Mundo (09-09-2001)
VICENTE SALANER
Corría el segundo cuarto cuando, exasperado o desesperado,
Javier Imbroda sentó a Nacho Rodríguez
e hizo entrar en juego a Lucio Angulo. Eso convertía
automáticamente -y por primera vez en este Mundial- a Juan
Carlos Navarro en el base de la selección española,
y desempeñó con eficiencia esa función hasta
el último segundo del triunfo sobre Estados Unidos: 26 puntos,
3 asistencias, 3 robos de balón y un 8/8 en tiros libres
que resultó decisivo en los segundos postreros.
No tenemos noticias de las razones exactas de la inesperada y,
a la vez, decisiva decisión de Imbroda: ¿Dejar, en
un partido que parecía encaminarse hacia una derrota irremisible,
que Navarro se luciese en el puesto en que la NBA quiere verle?
No parece el estilo de Imbroda. Lo que sí que parece es que
el técnico decidió al fin que su tripleta de bases,
descabalada por la lesión de Raúl López,
no le servía: Rodríguez está mayor y sólo
juega de subebalones, sin creatividad ni peligro; Carles
Marco, tras el espejismo de sus cinco triples inaugurales,
ha perdido tantos balones como en el Fórum, no ha defendido
y no ha dirigido; José Manuel Calderón
podría ser un gran escolta anotador, pero como base pierde
mucho por su bote muy alto y muy lento del balón, fuente
de inseguridad (un problema similar, pero más marcado aún,
que el que tiene el argentino del Real Madrid, Lucas Victoriano).
Con ellos no íbamos a parte alguna. De perdidos al río,
y nos lo jugamos con Navarro. Durante muchos minutos sólo
él parecía creer en la posible victoria, pero al final
el resto del equipo se percató de que lo que nadie llama
ya Dream Team enloquecía en cuanto se reducía su ventaja,
y ya sabemos el resto...
El empleo de una zona 2-3 fue otra decisión crucial de Imbroda
(y el breve regreso a la defensa individual a principios de la segunda
parte, su único error). En cualquier caso, el decisivo influjo
del seleccionador sobre un triunfo que sigue siendo histórico
ha quedado patente. Por ello y por cómo sus hombres se sobrepusieron
a todo, la Federación debería reconsiderar y darles
la prima que han perdido por no entrar en semifinales. El aprobado
pelado tras los cuartos de final se ha convertido en notable alto:
vencer a Estados Unidos, a la NBA, vale tanto como una medalla.
Ahora empieza un nuevo ciclo, con la ACB opuesta a la continuidad
de Imbroda por supuesta incompatbilidad con su puesto en el Madrid.Ya
habíamos dicho que le sería difícil desempeñar
ambos cargos, pero de lo que no hay duda es que este equipo ha cambiado
y es ganador (y más lo será cuantos más chicos
de oro vaya sumando a la selección, nos parece...) gracias
a Imbroda, y sin él el futuro es incierto. Es absurdo, en
todo caso, rechazarle por razones éticas. Y, en todo caso,
si se mantiene el rechazo, la ACB debe inmediatamente exigir que
Svetislav Pesic renuncie al cargo de seleccionador yugoslavo...
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