“Los otros, los que no salen en la foto”, por Antonio Suárez

datePublicado el 7th junio, 2015 por admin

En los días grandes para un club, y el 6 de junio de 2015 lo es, todos los ojos, todos los focos de atención, se centran en los jugadores, en esos maravillosos locos bajitos que nos han hecho disfrutar, porque no debemos olvidar que han conseguido la mitad de los títulos de minibasket de la Comunidad de Madrid: 4 de 8.

A veces, aunque menos, también se centra la atención en los entrenadores, por eso es necesario destacar y valorar como excelente el trabajo realizado por Laura Durán, Samu Villaseca, Joaquín Núñez, Jorge Alonso, Sergi Herranz, José Antonio Domínguez, Pablo Vargas, Ricardo Sánchez, David Prieto, Delia Madruga, Lucas Rodgers, Álex Peinado o Juanjo López (espero que no se me olvide ninguno). Solo ellos saben lo que han sufrido hasta llegar a este día y poder levantar ese ansiado trofeo, que casi recompensa lo mismo ya sea de oro o de plata.

Pero hay más gente detrás de todo esto, y de esos casi nadie se acuerda. Y es que en el CBJA hay un vivo interés por mantener unos lazos estrechos entre toda la cantera, y no sería justo olvidarse de la labor que han hecho Sergio y Manuel Fuentes con el Alevín 03 masculino, o el de Emilio Aguirre con el Alevín 03 femenino. Ellos también son parte de este éxito.

¿Y ahí se acaba el reparto de elogios? Por supuesto que no. El CBJA lo forman 19 equipos de minibasket de escuelas, algunos de los cuales ya tienen puesta la mirada en la competición federada de la próxima temporada, y otros 15 equipos federados más. Además hay que sumar a ese ya abrumador número de 42 equipos los 5 núcleos de baby-basket, para irnos a más de  600 personas las que están involucradas en este proyecto

Al final, de los últimos que tiende a acordarse la gente es de los que trabajan en la sombra durante todo el año, de los toman decisiones con mejor o peor tino, pero muy mal no lo deben estar haciendo cuando el número de jugadores no para de crecer y los resultados les van dando la razón. Y es que hay tareas oscuras, muchas veces incomprendidas, y casi siempre fuera de los focos de atención que mencionábamos antes, porque tienen la rara habilidad de compatibilizar sus trabajos (de los que viven, no como otros), con su vida familiar y con su pasión: el CBJA.

¿Nombres? Pues claro: Antonio Rubio, nuestro “Presi”, del que ya hemos dicho casi todo lo que podíamos decir (ver artículo); Ángel Prieto, con una labor que solo los que están muy dentro comprenden, pues a veces hay que decidir cosas que no gustan, pero a estas alturas no podemos más que darle la razón y el buen criterio que tiene en casi todo lo que pasa por sus manos; Juanjo López, nuestro infatigable director técnico, siempre pendiente de cualquier detalle y de organizar a veces lo que difícilmente es organizable; Ángel Alonso, que parece que solo se ve su tarea con el 1.ª Autonómica femenina o con el Preinfantil femenino, y no, pues hace muchas más cosas que no siempre se le valoran (¡si lo sabré yo!); César Hernández, que nos vale para un roto y un descosido, y si no echa más manos es porque solo tiene dos; Serafín García, al que algunos solo le ven como un entrenador más, pero hay que ver lo bien que lleva las labores de intendencia que tan necesarias y tan poco valoradas son en un club.

Y pongo aparte a Sonia Ortiz, mi compañera de fatigas “internáuticas”.  Dejando de lado su labor como entrenadora y como jefa de la oficina, hay un trabajo detrás que muy pocos conocen y que lleva horas y más horas. Ir a ver partidos y más partidos, sacar fotos, elaborar noticias que se tarda mucho en pensar y en redactar pero muy poco en leer, y todo ello a costa de tiempo de sueño perdido o dejar otras cosas importantes sin hacer, porque cuando todos descansan ella aún sigue trabajando. ¡Grande Sonia! ¡Muy grande!

Cuando la atención se centra en los verdaderos protagonistas que son los jugadores, debemos saber que para que ellos disfruten (y sus padres y familiares también) otros tienen que estar detrás organizando las cosas. Las instalaciones hay que mantenerlas, hay que “pelearlas” con el Ayuntamiento, hay que buscar fuentes de financiación para tratar de que las cuotas sean lo más bajas posibles y recompensar mínimamente a los entrenadores, hay que tener unas equipaciones dignas, hay que realizar muchas reuniones para adelantarse a lo que puede suceder, hay que tomar decisiones acerca de la continuidad de entrenadores o jugadores, con los daños colaterales que eso conlleva, hay que hacer… cientos de tareas que, como he dicho antes, solo los que están dentro saben el trabajo que hay detrás.

Y es a ellos a los que quiero hoy recordar, a los otros, a los que no suelen salir en las fotos, y aunque sé que no es un día muy apropiado para ello, pues lo normal sería hablar de victorias, de alegrías o de alguna pena efímera, quiero que con estas pocas palabras la gente pueda comprender su labor, y que se piense muy mucho cuando de sus palabras salga una crítica porque todo lo que deciden siempre tiene un motivo, una justificación, que no es otro que buscar el beneficio de los niños y no tan niños que juegan en el CBJA.

¡Va por ellos!

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