| NUESTRO CHICA DE LA SEMANA
"Tengo muchas ganas y cada día quiero jugar mejor,
meter más puntos… No me gustaría nunca dejar
el baloncesto. Creo que hay tiempo para todo... Si me quitan el
baloncesto no sé qué haría".
Elena
llegó al club el pasado año proveniente del colegio
Cristóbal Colón, donde competía en categoría
escolar. Cansada de la poca seriedad de la competición y,
en ocasiones, de los entrenamientos, decidió probar suerte
en el infantil, en el que rápidamente se hizo un hueco gracias
a su esfuerzo. La podríamos definir como una chica risueña
y bromista: siempre tiene una sonrisa para todo el mundo y a menudo
se la puede ver haciendo "el mono" entre sus compañeras
de equipo. Todo cambia cuando está en una cancha de baloncesto,
donde se transforma: es todo esfuerzo, intensidad y competitividad.
La lucha y el afán de superación son los pilares sobre
los que se sustenta su juego. En los casi dos años que lleva
entre nosotros ha llevado una progresión espectacular. De
no saber "ni entrar a canasta" (sus palabras textuales)
ha llegado a ser uno de los pilares del Cadete, siendo la mayor
reboteadora del equipo. Por poner un pero en su juego, tiene todavía
bastante desconfianza en su tiro y normalmente tiene que coger varios
rebotes ofensivos para lograr meter una canasta en la misma jugada.
Por lo demás, no tiene demasiadas aficiones a parte del baloncesto
y sus estudios, lo que compatibiliza sin problemas destacando como
una estudiante ejemplar.
Ficha técnica: ELENA MARTÍNEZ
(nº 15)
Lugar de nacimiento: MADRID (07-90)
Equipos: desde INFANTIL en el club.
Equipo actual: Cadete femenino .
¿Cómo fueron tus inicios en el baloncesto?
Quería ser futbolista, pero un día vinieron
a mi colegio a hacer una exhibición de baloncesto. Alba (su
inseparable compañera) me dijo que si me apuntaba y me apunté
para probar. Hicimos el equipo, pero fuimos 5 durante todo el año
y teníamos que jugar todas los 40 minutos.
¿Cuánto tiempo hace de todo esto?
Hace 5 años, en el Cristóbal Colón,
mi colegio.
¿Qué recuerdos tienes de tus comienzos en
el mundo de la canasta?
Nos lo pasábamos todas muy bien, pero no sabía hacer
nada. Yo era un pato "mareao", je, je, je. Era muy torpe
y me caía cada dos por tres, en todos los entrenamientos
y partidos.
Cuéntanos cómo te dio por cambiar de aires.
Cuando empecé el "Insti" coincidí
con mucha gente que jugaba al baloncesto en el Juan de Austria.
Muchas me decían que me apuntara allí, pero ese año
ya me había comprometido con mi equipo y no las iba a dejar
tiradas. Durante ese año fui a ver muchos partidos en el
pabellón y una de las cosas que más me gustó
era el ambiente que había en los partidos y la cantidad de
gente que iba a verlos. Aparte, en escolar no jugábamos casi
partidos: la mayoría de los sábados no venía
el árbitro o no aparecía el equipo contrario.
Así que te metiste muchos madrugones para nada…
Sí, además me daba por llorar. Me sentaba muy mal
entrenar y levantarme temprano para luego no jugar. De todas formas
yo lloro por todo, bueno antes, bueno…, ¡aunque no soy
una llorona!
Cuando empezaste con nosotros, ¿cuáles fueron
tus primeras impresiones?
Cuando vine aquí yo quería esforzarme mucho y aprender,
porque quería ganarme una plaza en el equipo. Cuando entrenábamos
pensaba que no me iban a coger. Veía a las demás que
hacían muchas cosas, y yo no sabía casi ni entrar
a canasta. Creo que me cogieron porque venía todos los días
y me esforzaba mucho.
Y después de dos años, ¿ya sabes
entrar a canasta?
Sí…, je, je, je... ¡había que verme jugar
antes!. Aunque supongo que todo el mundo empieza así. No
todos nacen siendo un crack. He progresado mucho.
¿A qué debemos esa rápida progresión?
No se…, mi padre también me empezó a decir el
año pasado que no me reconocía, que había progresado
mucho. Creo que al tener un entrenador que te enseña tantas
cosas… Los entrenadores que tuve antes sólo se preocupaban
de la gente que ya sabía hacer cosas o de las que ya le salían
cosas que explicaban. Aquí es alucinante todo lo que he aprendido,
Juanjo nos ha enseñado muchísimo.
Vaya peloteo, ¿no?
No. Además de eso, a Juanjo ya le conozco muy bien y sé
cómo actuar con sólo mirarle a la cara. Ya sé
cuando está enfadado con nosotras, contento, cuando estoy
haciendo algo mal o cuando lo hago bien. No sé si nos entrenará
el año que viene o no, pero si no está él,
será todo muy diferente porque ya no conoceré al entrenador
y no sabré cómo reaccionar en algunos momentos o cómo
le van a sentar algunas cosas.
Pues nada, gánate o pierde los minutos. ¿Qué
te parece tu entrenador?
Es "mu apañao", un primor, ja, ja, ja. En serio,
le gusta que la gente se esfuerce y creo que eso es lo que siempre
ha valorado mucho de mí, mi trabajo y esfuerzo diario. Además
creo que está consiguiendo que nos llevemos todas muy bien,
aunque siempre hay roces y es normal. Sobre todo me ha dado mucha
confianza. Me acuerdo del partido del año pasado contra Coslada:
Alba y yo éramos las nuevas y cuando nos estábamos
jugando el partido nos puso a jugar. Al acabar el partido me sentí
muy bien.
Entonces bien con tus compañeras…
Muy bien. Perfect, je, je, je. Soy la graciosa, la "monillo"
del equipo, estoy siempre haciendo el payaso.
Bueno, cambiando de tema ¿qué tal de novios?
Uyyyyy, que mal que voy yo…. Hombre, aunque para monja tampoco
voy, o eso espero. ¿Y tú de novias?.
Me respondes en gallego, pero tengo entendido que tu familia
es de bastante más al sur.
No, mi familia es de Granada.
A parte de jugar al baloncesto, ¿qué más
cosas haces?
Nada…, bueno… hacer abdominales, je, je, je. Ya en serio,
voy al Instituto que ya es suficiente. Hago mucho el tonto…
Lo que si que no hago es ayudar a mi madre, je, je, je y me gusta
hacerla "de" rabiar y hacer el mono delante de ella.
¿Abdominales?
Porque me lesioné entrenando el lunes antes de empezar el
primer partido de temporada y estuve casi dos meses parada. No sabes
lo que es ver a tus compañeras jugar y no poder ayudarlas,
¡qué impotencia…!. Cuando me lesioné los
médicos me dijeron muchas cosas y probé muchas cosas,
pero cuando estaba mejor, volvía otra vez, así que
mi entrenador me dijo que podía tener una descompensación
entre el tren superior e inferior, y que tenía que hacer
esa zona fuerte, haciendo abdominales todos los días. Desde
que los hago estoy mucho mejor, a parte de que ahora me he dado
cuenta de lo importante que es estirar bien y estiro mucho y muy
fuerte. Por cierto, que la entrevista quede graciosa, ¿ehhh?,
que la tiene que leer mucha gente. A lo que iba, que desde que hago
abdominales no me he vuelto a lesionar.
¿Alguna cosa más?
Que tengo muchas ganas, que cada día quiero jugar mejor,
meter más puntos… No me gustaría nunca dejar
el baloncesto. Creo que hay tiempo para todo. Para los estudios
y para jugar. Si me quitan el baloncesto no sé qué
haría.
Por último, ¿Por qué te llaman la
de "los sobaos"’?
Por mi famoso apellido: Martínez, y el anuncio. También
porque me gustan muchos los bollos, aunque mi apellido es precioso,
¡eh!. Juanjo, que es muy bromista, se le ocurrió empezar
a llamármelo, sobre todo para diferenciarme de la otra Elena
del equipo. |