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¿Están locos estos romanos?

Escrito para www.cbjuandeaustria.com (24-08-2006)

Cada día que pasa comprendo menos cosas, me extraño de lo que veo alrededor y me hago cruces viendo el panorama del baloncesto madrileño y, por lo que dicen, también del resto de España.

La cuestión, ahora, se centra en la existencia de sueldos (algunos lo llaman compensaciones, que a veces se enmascaran en una especie de becas) en la 1.ª Nacional masculina. Es vox populi lo que ciertos clubes municipales pagan a algunos jugadores, con cantidades que incluso llegan a los 500 o 600 euros mensuales. Los entrenadores también resultan piezas cotizadas, y se corre tras un nombre de cierto prestigio, o que pueda ser la panacea a todos los males, y que al final de la temporada permita que saquen pecho los que, normalmente, son los menos entendidos de esto.

La inmensa mayoría de los clubes de la Nacional madrileña, 20 de 24, se nutren en gran medida del presupuesto municipal, y cuando las cuentas no cuadran sus directivos no se cansan de pedir y pedir, cuando no de exigir y exigir. El ansia de ser más que otros, o de no ser menos que el vecino, les ha llevado a una huida hacia adelante en la que todo vale. Muchos directivos (no me atrevo a llamarles cabezas pensantes) se han lanzado en una loca carrera por medrar, ascender de categoría y para ello no tienen reparo alguno en fichar todo lo que se les pone a tiro con tal de llegar a la ansiada liga EBA.

¿Y el presupuesto?, no importa, da igual, ya recurriremos a la teta del erario público para que tape nuestros agujeros (a veces socavones), pero hay que venderle la moto al alcalde o al concejal de turno, para que pueda estar en el palco o salir en la efímera foto del ascenso, y poder decir que desde su gestión se consiguen grandes logros para la ciudad. Sí, ya tenemos un equipo en EBA, mejor en LEB2, aún mejor en LEB, y no te digo ya si es en ACB, ¡el copón!, pues sus conciudadanos le verán por la tele, y podrá decir que Él ha sido el artífice de tamaño éxito. ¿Y las calles?, ¿y la educación?, ¿y la seguridad ciudadana?, ¿y los parques?, ¿y …?.

Pero en el componente deportivo se nos suele olvidar otro factor: la cantera. A la mayoría no les importa, pues suele dar igual si de la localidad de turno hay muchos o pocos jugadores, si hay algún aliciente para esos cientos de chicos que se dejan las rodillas en las pistas exteriores, que pasan frío o calor, pero si cuando lleguen a sénior hay uno de otro lugar que es un poquito mejor que él, ya no tendrá sitio. No hay duda, cogemos a otro y además le pagamos.

Por lo tanto en esa extraña categoría que es la 1.ª Nacional masculina, casi siempre se juegan dos ligas, aunque siempre hay alguna sorpresa positiva y suelen entrar en la parte de arriba equipos que no pagan a sus jugadores, y que a duras penas pueden sufragar los gastos de una temporada. Y eso es lo que nos hace seguir creyendo que el dinero no lo es todo, y que una buena gestión, y un grupo humano implicado en un proyecto, es capaz de derribar cualquier tipo de torre, por muy alta que sea.

 

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