| La mejor temporada de nuestra historia
Escrito para www.cbjuandeaustria.com (11-08-2003)
Nadie, ni los más optimistas del C. B. Juan de Austria,
podía pensar en octubre de 2002 obtener los resultados colectivos
que se han conseguido en la temporada recientemente terminada. Por
eso me atrevo a calificarla, sin ningún margen de duda o
error, como la mejor de nuestra corta historia, y que será
difícil igualar los éxitos obtenidos, muchos de ellos
inesperados.
Hemos logrado reunir el mayor número de jugadores, de equipos
y de entrenadores. Se ha generado una dinámica de asistencia
a todo tipo de encuentros aunque, ciertamente, ha habido equipos
"atractivos" que han contado con mucho público,
y otros con bastante menos. Algo, sin duda, a mejorar.
A grandes rasgos, y sin profundizar en exceso, se pueden ver los
siguientes resultados:
- Sénior femenino: una decepción,
desciende. Sólo una temporada en Nacional. Los entrenadores
conocen los motivos. Por lo menos lo tienen claro, y de los errores
es de lo que más se aprende. Este año, en Autonómica,
se debe intentar la vuelta.
- Sénior masculino: la otra cara de la
moneda, con el ascenso y el campeonato. Lo que más me gusta
del equipo es su carácter y que la inmensa mayoría
son "de la casa" desde pequeños. La próxima
empresa resultará difícil, ni más ni menos
que mantenerse en Nacional.
- Júnior "A" masculino: creo
que es el mejor júnior de nuestra historia. Tenían
prácticamente de todo, aunque notaron en exceso las lesiones,
por la cortedad de la plantilla. Un calamitoso arbitraje, tras dos
prórrogas, les envió del puesto 10 al 18 (con 100
equipos en competición). El futuro del equipo está
en el aire, ¿Meco?, ¿sub 21?, ¿2.ª autonómica?,
¿pachangas en el poli?...
- Júnior "B" masculino: la
temporada ha sido irregular, acabando mejor de lo que empezaron.
Si los refuerzos de hombres altos hubieran llegado al principio
otro gallo hubiera cantado. Para muestra el encuentro disputado
en el torneo contra el campeón de federado, Filipense. Su
objetivo para este año será mantener la categoría
preferente, aunque salen en serie A.
- Cadete femenino: su objetivo está más
que cumplido, pues era no descender. Un equipo demasiado nuevo,
con pocas jugadoras que hayan hecho un buen mini, y eso termina
pasando factura. La próxima temporada división de
jugadoras, pues unas irán al júnior y otras permanecerán
en cadete, con objetivos distintos.
- Infantil "A" femenino: buen resultado
final, pues termina en el pues 16 de 53 equipos. Se pudo estar mucho
más arriba, pero el "incidente" de Rivas marcó
la temporada, pues en el equipo hay un antes y un después.
Visto lo visto queda un pequeño regusto amargo, pues el conjunto
valía algo más, por lo menos entrar en serie A.
- Alevín 91 femenino: sólo mejorar
el 9º puesto de la temporada anterior era un éxito,
pero quedar en 4.ª posición de 39 equipos es, al menos
para mí, un resultado inesperado, sorprendente y, por supuesto,
sensacional. Se ha logrado un buen conjunto, con dos o tres excelentes
individualidades, y que con un buen trabajo defensivo, y mucho sacrificio,
ha accedido a la fase final. Repetir esta posición en infantiles
es un objetivo claramente inalcanzable, pero ¡ahí queda
eso!.
- Alevín 91 masculino: todos estamos de
acuerdo en la gran progresión de este equipo, tanto en el
plano individual como colectivo. Sin embargo esa impresión
no se ve reflejada en su clasificación (44 de 63), pues una
serie de encuentros aplazados, tanto en la .1ª como en la 2.ª
fase, le ha impedido jugar en grupos mejores. Pero el trabajo está
realizado, sólo falta despegar.
- Alevín 92 masculino: la temporada ha
sido un martirio para técnicos y chicos. Debido a los resultados
del año anterior salen en serie A, pero el equipo no era
el mismo, lo que ha marcado mucho su devenir en la competición,
demasiado fuerte para sus expectativas. Su objetivo, en grupos más
asequibles a su nivel, será terminar adecuadamente el mini,
y llegar en buenas condiciones a la canasta grande. ¡Ah!,
y protestar menos, mejor nada.
- Benjamín 93 femenino: ha terminado en
el puesto 14 de 25 equipos, pudiendo obtener mejores posiciones,
pero han perdido muchos encuentros por menos de 5 puntos. El equipo
queda en buena disposición para alevines, pues tiene de todo,
aunque con las "grandes" queda mucho trabajo.
- Benjamín 93 masculino: una de las alegrías
del año, pues quedaron subcampeones, con 40 equipos en liza.
Es una hornada corta de jugadores (sólo 10), pero de gran
calidad. Las expectativas eran realizar una buena temporada, pero
nunca pensamos que llegarían a ese lugar. Sólo veo
un pero: la excesiva "sergiodependencia". Si se mejora
eso nos seguirán dando alegrías en alevines.
- Benjamín 94 masculino: nadie podía
pensar, ni los más optimistas, que el equipo quedaría
campeón. Directamente impensable. Repetir resultados es muy
difícil, casi imposible, pero es un conjunto luchador, de
los que no se rinde fácilmente, y eso tiene sus recompensas.
- Benjamín escolar masculino: el equipo
contaba con varias dificultades nada más empezar. Sólo
dos jugadores habían practicado el baloncesto, además
eran un año más pequeños que la mayoría
de los otros conjuntos. Con esas premisas era normal lo que ha sucedido.
Una primera fase de adaptación, y la segunda en la que empiezan
a llegar las victorias, los puntos y, sobre todo, la fase de acortar
diferencias con los otros equipos. Un buen grupo, y muy aprovechable.
- Baby-básket: para mí resulta sorprendente
los progresos que efectúan los chicos de nuestra escuela
en pocos meses. Jugando y divirtiéndose van consiguiendo,
sin enterarse, conocer los principios del juego (individual y colectivo),
y es una gozada verles jugar al finalizar la temporada. Sin lugar
a dudas, como dice el anuncio, "un buen comienzo, prepara
un buen futuro".
¿Y para la próxima temporada, qué? Pues es
difícil prever lo que sucederá, pero las bases están
puestas, la estructura del club está sólidamente asentada,
aunque con alguna carencia en femenino. Empezamos a ser considerados
como una alternativa interesante dentro del baloncesto alcalaíno,
incluso para ser tomada como 1.ª opción, pero queda
mucho camino por recorrer. Nuestras señas de identidad deben
ser el trabajo y la humildad. No hemos conseguido nada, aunque nos
parezca mucho, pues lo más difícil está por
llegar.
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