| Los sueños, a veces, no sólo
son sueños
Escrito para www.cbjuandeaustria.com (28-09-2009)
Ponía Calderón de la Barca en boca
de Segismundo ("La vida es sueño",
escena XIX de la segunda jornada) la siguiente frase:
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción;
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
El bueno de D. Pedro debía ser un hombre escéptico,
y creía que los sueños nunca se cumplían o
que terminaban siendo sólo eso: sueños.
Sin embargo, los sueños de los que llevamos
muchos años tratando de llevar a buen puerto esta bonita
nave que se llama CBJA, poco a poco se han ido cumpliendo. Primero
fomentar el baloncesto y organizar de una forma adecuada el tiempo
de ocio de muchos jóvenes. Después crear equipos y
que tuvieran entrenamientos dignos. Más tarde una ropa adecuada
y uniforme, algo que ahora, con los años, nos resulta casi
sorprendente. A continuación una competición contra
los mejores, en la mejor liga en la que se puede estar en la Comunidad
de Madrid: la de la FBM. Con posterioridad un lugar cubierto en
el que se pudiera entrenar y jugar con un mínimo de dignidad;
y, por último, que ese pabellón que se inauguró
en 1995 fuera reformado para que público y jugadores no se
mezclaran, y nuestra vieja pista de "patinaje" dejara
paso a un suelo en el que las paradas y los cambios de ritmo o dirección,
no fueran un peligro para los deportistas.
Poco a poco, y tras 22 años de esfuerzos, todas
aquellas esperanzas se han ido cumpliendo. El punto de inflexión,
ése que nos debe permitir dar un gran salto adelante, es
la amplia reforma que nuestra instalación cubierta ha sufrido
este verano. El famoso Plan E ha permitido que llegara un dinero
extra: 271.938,80 €, que han sido exprimidos al máximo
por el arquitecto municipal, David de Andrés,
un enamorado del baloncesto. Su proyecto, consensuado hasta casi
los más mínimos detalles con la Junta Directiva del
club, ha conseguido no sólo que se instale un suelo digno
de un club de ACB, sino que todo el entorno creado y el arreglo
de parte del existente, permita asombrarse a todos los que no habían
visto el "pabe" desde antes del comienzo de las obras.
La coqueta instalación, cuyo resultado final
nos resulta espectacular (ver
progresión de la obra), consigue la mayoría de
los objetivos que en principio nos habíamos marcado, teniendo
en cuenta el presupuesto existente. Ahora toca disfrutarla, cuidarla
y mimarla, para que nos dure lo más posible, pues ello redundará
en beneficio de todos.
Si algunos podemos parecer intransigentes al principio,
e insistimos hasta límites exagerados en las normas de un
uso correcto, es para la gente se habitúe a que lo de todos
también hay que cuidarlo, ya que los usuarios serán
los primeros beneficiados de un uso correcto, y así, de paso,
olvidarnos de aquello que dijo la "recordada" exministra
Carmen Calvo (sí, la que fue cocinera antes
que 'fraila'): "estamos manejando dinero público,
y el dinero público no es de nadie" (sic). ¡Ay!

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