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¿Por qué no puede crecer el C.B. Juan de Austria? (1.ª parte)

Escrito para www.cbjuandeaustria.com (07-06-2005)

Hace más de 18 años, cuando algunos comenzamos a poner los primeros pilares de lo que hoy en día es nuestro club, ni se nos pasaba por la cabeza la dimensión real que podía adquirir todo aquello que estábamos haciendo. Nos conformábamos con que nuestros alumnos tuvieran una salida deportiva a su tiempo de ocio y, si seguían interesados, facilitarles que continuaran con esa práctica cuando llegaban a los institutos en los que las actividades extraescolares eran (y siguen siendo) un erial.

Poco a poco, casi sin darnos cuenta, fuimos teniendo más jugadores, más entrenadores, más padres implicados en nuestra labor, dimos el salto hacia las competiciones federadas y comenzamos a obtener nuestros primeros éxitos, incluso campeonatos madrileños.

Pese a todo las subvenciones seguían siendo casi inexistentes (sólo los últimos años unas 70.000 de las antiguas pesetas que nos daba el Distrito VI). No nos preocupaban mucho los aspectos monetarios, y siempre que hablábamos con los políticos de turno sólo les pedíamos instalaciones, instalaciones y más instalaciones. El resto era secundario.

Con el nuevo equipo de gobierno de la localidad las cuestiones en materia deportiva han cambiado algo, superando el triste recuerdo de la etapa Pezuela. Pero aún nos queda mucho camino por recorrer, muchas barreras que derribar, muchos mitos que eliminar y, algo que no hemos hecho hasta ahora: mucho que protestar.

No se concibe que en una localidad como Alcalá de Henares el mundo del deporte esté tan dejado de la mano de Dios. ¡Qué envidia cuando vamos a Fuenlabrada, Parla, Móstoles, Rivas o Coslada!, por no extendernos mucho más; ¡qué pabellones!; ¡qué cuidado en las instalaciones! ¿Y Alcalá de Henares?

Pues en Alcalá de Henares la situación es lamentable en lo que atañe a espacios cubiertos. Podríamos hacer una breve reseña sobre el estado del pabellón municipal de El Val, el de El Juncal, los tres gimnasios en colegios (Distrito III, IV y VI), el pabellón del IES Antonio Machado (antigua Universidad Laboral), el Ruiz de Velasco, la reciente carpa del mismo lugar, o el pabellón de la UAH, y veríamos que la nota global no llegaría al aprobado, pero el empeño sigue siendo el macroproyecto de la 3.ª Ciudad Deportiva.

Si comparamos todo esto con otras localidades es para que nuestros políticos, presentes y pasados, como poco se sonrojaran.

Alcalá de Henares es una ciudad muy volcada (para los que lo sufrimos, demasiado volcada) en el fútbol. Hay decenas de ligas y centenares de participantes, lo que nos parece muy bien, pero no hasta el punto de fagocitar todo lo que se encuentra a su paso, y eso es lo que consiente el Ayuntamiento, y más con el "efecto Boomerang".

Cualquier equipo de fútbol sala formado por 8 o 10 personas ha tenido la misma consideración y el mismo trato que un club formado por 250, ¡qué desproporción!. Es lo mismo, tiene la misma importancia, el trabajo con escolares que el ocio de los adultos. Tienen el mismo derecho a usar una instalación un grupo de veteranos que se divierten en sus ratos libres jugando al fútbol sala, que el primer equipo masculino de baloncesto de Alcalá de Henares.

Nuestras chicas, que han ascendido a 1.ª Nacional (el equivalente a la 2.ª B del fútbol), tuvieron que "emigrar" a Meco, donde el Ayuntamiento ha prestado, e incluso puesto dinero, para que el nombre de la Villa de Meco se pueda pasear con orgullo por toda la Comunidad de Madrid, y la próxima temporada también por Castilla La Mancha.

Cada año tenemos que "pelearnos" por el horario del pabellón del Distrito VI, pues hay que compartirlo con todos aquellos que se creen con tantos o más derechos que nuestro club. Cada año tenemos que "llorar" por nuestra lamentable situación. En fin, cada año lo mismo, pero más viejos y más cansados de darnos golpes contra la pared de siempre.

La inacción es la práctica habitual de nuestros dirigentes, pues para conseguir alguna "horilla" tenemos que sudar o esperar que algunos equipos decidan irse a otro sitio, y la esperanza que teníamos en la labor de Rafa Guijosa ya ha desaparecido, lo mismo que aquella promesa de ceder el horario completo del gimnasio (me resisto a llamarlo pabellón) del Distrito VI a un club con 19 equipos y un numeroso grupo de niños de 3 a 6 años en lo que llamamos "baby-básket".

Pese a todo podemos codearnos con la élite madrileña de minibásquet, teniendo a nuestros equipos masculinos entre los 8 primeros, todas las categorías inferiores representadas y equipos en las primeras ligas regionales (1.ª Nacional), tanto masculina como femenina.

Continuará la próxima semana.

 

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