| Un espejo en el que mirarse
Escrito para www.cbjuandeaustria.com (3-11-2008)
Vicente Salaner (seudónimo baloncestístico
de Víctor de la Serna), tiene un blog más
que interesante: "Blogueo
directo", en elmundo.es.
Salaner, como otros ya entrados en años, no se suele cortar
un pelo y dice alto y claro lo que otros muchos hacen con indirectas,
por la espalda, de tapadillo o a escondidas.
En su último comentario: "Atacar el problema arbitral",
y referido al intento de la NBA de controlar a sus desmadrados árbitros,
dice que el encargado por David Stern para investigar
el asunto arbitral, un tal Ronald L. Johnson, "está
evaluando las actuaciones de los árbitros y recibiendo personalmente
las posibles quejas de los clubes".
Además, la NBA ha nombrado a un reputado ex fiscal, Lawrence
Pedowitz, que en un informe de 133 páginas "apunta
a una serie de problemas verdaderos, y no sólo obsesiones
de aficionados, entrenadores y prensa que ven que ciertos resultados
son claramente manipulados". Y que, además, "sí
que se notan preferencias y fobias, no especialmente raciales pero
sí personales, en la forma de pitar de ciertos árbitros".
Descendiendo a un terreno más de andar por casa, uno no
puede ver más que similitudes a pequeña escala con
la todopoderosa NBA, pues en todas partes cuecen habas.
Si vemos ciertos arbitrajes de 1.ª Nacional, y los analizamos
con la perspectiva que dan los años, observamos que con los
mismos árbitros siempre se repiten los mismos problemas.
Hay un grupito de 4 o 5, no más, que cuando arbitran al CBJA
parecen ir predispuestos a hacer una serie de cosas, y trasmiten
sensaciones como: al entrenador no le paso ni una, al número
16 le voy a controlar tal situación, a ése no le voy
a pitar las faltas que le hagan, el otro sabe provocar las faltas
en ataque pero las voy a pitar en defensa, al número 17 no
le soporto y a la primera que me diga le marco una técnica,...
y así de forma cíclica, año tras año.
La situación a veces ya resulta exasperante o aburrida,
según el estado de ánimo, pero antes de comenzar los
partidos se sabe la línea que van a seguir, e incluso entre
los aficionados se gastan bromas sobre por cuánto se perderá
y el número de barbaridades que nuestro amigo de gris cometerá
en los 10 primeros minutos.
Siguiendo con la pequeña escala, la FBM y su departamento
arbitral deberían revisar concienzudamente ciertas actuaciones,
y no sólo las que sufre el CBJA, pues no es normal que siempre
haya problemas con las mismas personas y en las mismas canchas.
Es cierto que hay pocos árbitros, que es una tarea dura
y que hay que soportar situaciones desagradables por una cantidad
de dinero en muchos casos prescindible. Algunos, los más
veteranos, siguen por verdadera afición, aunque tampoco vendrán
mal los más de 300 euros que ciertos meses pueden sacar,
pero el problema reside en su nivel de competencia, muy inferior
al de los jugadores de la mencionada categoría.
Por una simple cuestión de número, el nivel medio
de los jugadores siempre es y será superior al del arbitraje,
pues con un poco de dedicación y un nivel medio/bajo de conocimiento
del juego se pueden alcanzar categorías de una cierta importancia:
LEB, EBA o Nacional, y ver arbitrajes infames y claramente tendenciosos.
Pero el árbitro es una especie en vías de extinción,
y parece ser que hay que protegerlo, se les consiente casi todo
y se controla poco o nada lo que hacen, y por mucho vídeo
que se pueda ver, la actitud y a veces la aptitud, rara vez se puede
observar a través de las patéticas grabaciones que
hacemos los equipos.
En algunas ocasiones, muy contadas y con horarios poco asequibles
para la mayoría, se han hecho reuniones, pero de poco sirven.
Si mientras se ve un partido se pudiera ir comentando con los responsables
ciertas actitudes, se ganaría mucho terreno, los jugadores
comprenderían a los árbitros y los árbitros
verían que no todo lo que hacen les puede salir gratis, pero
esto nunca sucederá. Bueno, a lo mejor en otra vida.
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