| Viaje a ninguna parte
Escrito para www.cbjuandeaustria.com (27-01-2006)
"Cosas veredes, amigo Sancho", le decía Don Quijote
a su fiel escudero. Pues algo así ha sido lo que nos ha ocurrido
al ver la última decisión del Juez Único
de Apelación de la FBM.
Resulta que nuestras chicas del 1.ª Nacional femenino debían
jugar la última jornada de la primera fase ante el C.B. Ciudad
Real. El encuentro era intrascendente si lo mirábamos desde
el punto de vista de nuestro equipo, y sólo servía
para ver su evolución en el juego. Para las manchegas, que
actuaban como locales, el encuentro era vital pues debían
ganar si querían acceder a la fase de ascenso. No hubo color
en el partido y ganaron las castellanas con comodidad. Hasta ahí
todo normal.
Sin embargo, una entrenadora de un equipo de base del C.B. Ciudad
Real se sentó en el banquillo. Los colegiados lo reflejaron
en el acta y, al no tener licencia para el 1.ª Nacional, el
Juez Único de Disciplina acuerda sancionar
al conjunto manchego con la pérdida del encuentro por 0-20.
La derrota suponía un serio descalabro en las aspiraciones
de un conjunto que, al parecer, se ha gastado mucho dinero para
intentar ascender, por lo que recurren. Nuestro equipo no hace ninguna
alegación, pues nos era indiferente lo que pudiera suceder.
Pero la sorpresa viene cuando el Juez Único de Apelación
rectifica el fallo de su colega y ordena, suponemos que ajustándose
a Derecho, repetir el partido.
El trastorno que ocasiona el fallo es considerable, pues las nuestras
deben viajar otra vez a Ciudad Real y aplazar su partido previsto
ante el Pool Getafe. Aunque los gastos del desplazamiento nos sean
abonados, la disputa del partido la consideramos innecesaria. Si
no hubo mala fe, que no la hubo, en que una persona se sentara en
el banquillo local sin tener licencia, ¿a qué viene
repetir el partido?, aunque los responsables del conjunto manchego
no tengan ni idea de lo que dice la normativa vigente. Dejémoslo
todo como está, y punto.
Sí, suponemos que es lo que dice el reglamento (ni nos hemos
molestado en leerlo), por lo que ya tenemos un punto que modificar
en la próxima asamblea de la FBM. Si "no ha pasado nada",
lo lógico sería que todo se quedará como estaba
pero, a veces, y sobre todo cuando topamos con la Justicia, el sentido
común es el menos común de los sentidos.
Pero ante situaciones como esta es necesario recordar hechos bien
recientes, pues nuestro equipo Cadete masculino perdió por
0-20 un partido que había ganado en Valdemoro. El gran pecado
cometido era que la hermana de un jugador se había colocado
al lado del banquillo, y allí permaneció todo el encuentro.
Al entrenador, también desconocedor de la norma, no le pareció
mal que la niña (jugadora del infantil femenino) estuviera
con ellos. El árbitro lo reflejó en acta, lo que acarreó
una multa, la pérdida del partido y el descuento de un punto
por sanción. Tampoco hubo mala fe, pero nuestro club no recurrió,
y no tenía importantes intereses en juego. A toro pasado
es una pena que no hubiéramos tomado esa medida y ver qué
hubiera decidido Apelación si el recurso era de un club pequeño,
y sin el apoyo de una Federación detrás.
Pese a todo hay que tomarse las cosas con buen humor, y ver que
Ciudad Real y Alcalá de Henares protagonizarán así
una curiosa forma de cerrar el año del IV Centenario.
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