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Día 2 – Empieza el Campeonato
Ha amanecido mejor día que ayer (nos
llovió casi todo el camino), cosa que es de agradecer. Lamentablemente
no hace buena temperatura por culpa del viento.
Por la mañana nos acercamos
al pabellón de Blanes a ver algún partido de los peques. El nivel
es bastante bajo, ya que por la mañana juegan los equipos de categoría
preferente (los “buenos” juegan en categoría especial). No obstante,
hay algunos jugadores y jugadoras interesantes. En la entrada han
puesto un chiringuito con ropa de la selección española y hacemos
alguna compra. Empezamos haciéndonos notar desde el primer momento,
animando alternativamente a las selecciones que jugaban cada partido
y consiguiendo que el público despierte de su letargo matinal.
Optamos por marcharnos a
Lloret a ver partidos de categoría infantil, donde tenemos el primer
contacto con nuestra jugadora Inés, que avergonzada no encuentra
sitio donde esconderse. Empieza a lamentar que hayamos venido, pero
a nosotros no nos importa. El resto de las jugadoras y cuerpo técnico
corren a preguntar a Inés quienes son esos energúmenos que
pegan voces.
Entre tanto, aprovechamos
para ver el partido Valencia – Galicia femenino, donde podemos apreciar
los primeros destellos de calidad. Las jugadoras número 6 y 9 de
Galicia son tremendas: altas, coordinadas, buenas técnicamente y
con buena cabeza. Por Valencia, su jugadora número 6 destaca por
encima de las demás. Compararemos con nuestra selección, a ver qué
opciones tenemos.
Primera decepción
Por la tarde, después de
comer, volvemos a Lloret a animar a Inés y a nuestra selección.
El rival de hoy: Baleares. En el calentamiento podemos apreciar
que una jugadora, la número 13, tiene puestos los galones: manda
en el calentamiento (¡¡¡deja bandejas a la altura del aro!!!), ordena
a sus compañeras y organiza “el cotarro”. Empezamos a animar, porque
nos va a hacer falta...
En la primera canasta de
Inés en la rueda de calentamiento SE CAE EL PABELLÓN. La
gente nos mira muy raro, pero nuestro ánimo es a prueba de bomba
y no nos van a parar. Se prepara la Tercera Guerra Mundial en la
grada: papelillos, pompones de colores, carteles con el nombre de
Inés, gritos y cánticos varios van calentando el ambiente,
en previsión de lo que vendrá a continuación.
Empieza el partido con lo
que ya temíamos: la jugadora número 13 de Baleares toma los mandos
desde el principio y anota, pasa, rebotea y manda, llevando a su
selección a una cómoda ventaja. Nosotros mientras, a lo nuestro,
que es animar. Las jugadoras de Madrid han salido muy nerviosas
y no encuentran su sitio en la pista, fallando canastas fáciles
e incapaces de parar el juego rival. Un esfuerzo final hace que
os acerquemos y la diferencia no sea alta.
En el segundo cuarto Madrid
presiona todo campo y consigue meter algo de miedo a Baleares, aunque
por poco tiempo. La base de Baleares (número 4) se encarga de romper
nuestra defensa una y otra vez, ante la pasividad de nuestro seleccionador
que se empeña en mantener la defensa de nuestra mejor jugadora ofensivamente
(Alba, del C.B. Fuenlabrada) sobre ella. Enseguida nos ponemos
con muchas faltas y la 4 campa a sus anchas controlando el ritmo
del partido. Mal pintan las cosas teniendo en cuenta que aún no
han jugado juntas la 4 y la 13. Inés y Laura (Canoe)
aún no han debutado.
En el tercer cuarto, por
fin, aparece Inés en el campo. Se desatan pasiones en la
grada y los cánticos, que habían destacado durante los dos primeros
cuartos, se acrecientan llevando a nuestro equipo en volandas. Son
los mejores minutos de nuestra selección, cimentados en el juego
de María y la defensa de Inés, tremenda durante los
10 minutos que participó. Fue capaz de secar a la 4 de Baleares,
robó 3 balones, consiguió 2 rebotes y una canasta con un perfecto
tiro exterior. Incomprensiblemente, no volverá a aparecer en el
partido.
En el último cuarto, de nuevo
monólogo de la jugadora número 13 de Baleares que destroza sistemáticamente
la defensa de Madrid. Sólo por momentos, y más por orgullo que por
buen juego, conseguimos mantenernos en el partido. La única jugadora
que había sido capaz de parar a las mejores jugadoras de Baleares,
Inés, veía desde el banquillo la debacle de nuestra selección.
Quizá alguna solución táctica por parte del equipo técnico podría
haber cambiado el curso del partido: una mixta, defender más cerradas
para evitar los 1x1 letales de la 13...
No podemos haber empezado
peor el campeonato. Esperemos que nuestras jugadoras sean capaces
de levantar el ánimo y el resultado adverso.
Lo mejor, a parte del juego
de Inés, el buen ánimo que presidió el partido y lo que vino
después. Muy buen rollo con los seguidores de Baleares, con los
que nos hartamos de reír y cantar, demostrando que lo mejor del
baloncesto son las aficiones y las ganas de pasarlo bien.
Esperemos mañana tener algo
más de suerte. Por nuestra parte, habrá que superar lo conseguido
hoy. Ya nos conocen, pero debemos seguir sorprendiéndoles. Habrá
que darle al coco y a la imaginación.
Hasta mañana.
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