|
Día 4 – Misión Imposible
Hoy la vamos a montar. Hemos comprado ceras rojas y nos hemos pintado
las caras a lo Braveheart. El partido es a las 5 de la
tarde, hora taurina, aunque hoy toca en Tossa de Mar (los partidos
anteriores se celebraban en Lloret). Por la mañana, para
aprovechar el tiempo, nos acercamos a Lloret a ver jugar a los infantiles,
que se enfrentan a Canarias. Partido fácil y clasificados
en primera posición de su grupo, lo que les proporciona el
cruce a priori más sencillo. Por lo que hemos visto,
de todos modos, nos ha tocado el grupo más sencillo. En el
otro grupo, con Andalucía como clara favorita (tiene que
pasar algo muy raro para que no se lleven el campeonato), el segundo
puesto se lo juegan esta tarde entre Cataluña y Valencia.
Después de comer salimos hacia Tossa cantando a voz en grito
el lamentable repertorio con el coche a todo trapo y dando botes
por la carretera. Nos hacemos notar nada más llegar al pabellón
haciendo el trenecito y cantando "el caballo camina p'alante,
el caballo camina p'atrás...". Buen rollo otra
vez con los seguidores de Canarias y a animar que es lo nuestro.
El comienzo del partido marca la tónica de lo que va a ser
su desarrollo. Madrid absolutamente perdido, sin rebote, sin defensa
y con cada jugadora haciendo la guerra por su cuenta. Poco bagaje
para enfrentarse a una selección Canaria muy seria, muy ordenada
atrás y con dos jugadoras que marcan la diferencia, su base
y la número 11, que se hartó de coger rebotes bajo
nuestro aro.
Siendo objetivos, este partido no iba con nosotros. Para poder
clasificarnos tendríamos que haber ganado el primer día,
y eso nos habría permitido entrar en semi-finales. La sensación
es que no hay para mucho más, si bien es cierto que las selecciones
de nuestro grupo tampoco eran nada del otro mundo. Al final, País
Vasco nos ha hecho un favor ganando a Baleares de 18 y permitiéndonos
quedar terceras del grupo. Mañana jugaremos por el 5º
puesto a las 3 de la tarde.
En lo que al juego del equipo respecta,
carecemos de una líder clara, nuestra defensa no es muy potente
y en rebote no existimos. Un juego demasiado pobre para lo que debería
ser la Selección de Madrid. Parece que le tenemos miedo a
todo el mundo, cuando no debería ser así. Esperemos,
al menos, que en el último partido las jugadoras den todo
en la pista y nos permitan llevarnos un buen sabor de boca en nuestro
viaje de regreso.
|