| Nos hemos levantado muy pronto, sobre
las siete o por ahí. Hacía sol y nos quedamos en la
cama media hora más. Dormimos mal porque tuvimos frío
y las camas estaban muy duras. Nos vestimos y salimos de las habitaciones
para despertar a las demás chicas, pero debíamos tener
cuidado para no hacer ruido, porque Nacho tenía la habitación
al lado de la nuestra.
Despertamos a algunas y a otras les hicimos fotos mientras dormían.
¡Vaya caretos! También llamamos a las puertas de las
habitaciones de los chicos que estaban enfrente, pero entonces Ana
nos regañó y nos dio los móviles.
Antes de desayunar despertamos a Raúl con un fuerte
cumpleaños feliz, ya que cumplía 32 años. Se
alegró mucho, y gritamos tanto que los chicos y el fisioterapeuta,
Víctor se despertaron. Ahora ya, siempre que vemos
a Víctor nos saluda diciendo:"Felicidades chicas o feliz
cumpleaños". Es muy majo y enseguida nos hicimos amigos.
Bueno, luego bajamos a desayunar, pero antes cogimos zumo y la
pastilla Supradin que nos teníamos que tomar todos
los días. ¡Qué asco! Luego dimos un paseo por
las orillas del mar. Ahora sí que se apreciaba bien. Me pareció
muy grande y muy azul. Paseamos en las orillas y entonces vino una
ola y nos mojó hasta las rodillas y nos fuimos al pabellón
mojadas.
Llegamos al pabellón y estaban ellos animando y gritando,
que vergüenza. Nos sentamos en las gradas y seguían
gritando:"Juan de Austria y Miguelito" y todas las chicas
preguntándome que quienes eran y quien era Miguelito. Les
dije que eran de mi club y que estaban locos.
Estaban calentando Galicia y Baleares. Valencia empezó jugando
mal, por lo que iban perdiendo. Nos fuimos al hotel y las de Baleares
no paraban de mirarnos. Después de comer subimos a las habitaciones
para preparar el partido.
Nos vestimos con la equipación blanca, nos pusimos los calcetines
que nos teníamos que poner y que nos quedaban enormes pero
bueno, nos peinamos, hicimos las mochilas, y nos fuimos en autobús
al pabellón ''El molí''.
Cuando entramos aparecieron todos gritando y animando otra vez.
Nos sentamos en las sillas que había en el pabellón
y vimos un rato a los chicos, en el descanso iban ganando, y no
me extraña porque son muy buenos. En especial David,
el 5, un base espectacular.
Después empezamos a calentar en los pasillos de los vestuarios.
Hicimos series de "skipping'', "contraskipping",
progresivos, estiramientos y luego ya calentamos las articulaciones.
Cuando acabó el partido en la pista que jugábamos,
empezamos con balones. Fue el momento que más vergüenza
pasé porque empezaron a gritar Inés y se oía
en todo el pabellón.
Hicimos entradas normales, con tiro y con pase, tiros libres y
2 contra 1. Cuando el árbitro pitó 1 minuto acabó
el calentamiento. Estábamos todas sudando mucho ya que el
calentamiento fue muy duro. Empezamos jugando un poquito mal, e
íbamos perdiendo de poco.
Me gustó como animaron los del club, porque siempre que
no estábamos jugando bien pues nos animaban y cuando metíamos
canasta tiraban papelitos. Salí en el tercer cuarto. Estaba
muy nerviosa porque era la primera vez que me sacaba. Creo que jugué
bastante bien y estaba contenta de cómo había jugado.
Me cansé mucho, y metí 1 canasta desde fuera de la
zona.
Íbamos todo el rato empatadas, pero el final en el último
minuto perdíamos porque la 13, la mejor, y la única
que las metía, nos metió un triple y ya perdimos de
7 al final, creo.
Empezamos mal. Perdiendo el partido. Al final casi todas se pusieron
a llorar y casi lloro porque cuando las veía llorar me daba
rabia y mucha pena. Ya en el vestuario nos hablaron de esto, y que
no pasaba nada. Se nos pasó lo de llorar y nos duchamos todas
sin ropa, para que luego diga César que si somos unas
vergonzosas o pijas... je, je.
Teníamos que ganar mañana como sea. Después
de ducharnos nos dieron Sunny, una mochila y un paraguas
de regalo. Salimos y allí nos esperaban todos los padres
y los del club. Nos empezaron a animar y eso nos levantó
un poco el ánimo.
Nos fuimos en autobús al hotel y antes de cenar nos fuimos
un rato con los chicos. Me contaron que les gustó como les
animaron los del club y que eran la caña. A las 8:30 cenamos
y después dimos un paseo por la ciudad. Nos invitaron a un
helado porque era el cumple de Raúl. Esa noche nos reímos
mucho porque el heladero hablaba con voz pija y eso nos hizo mucha
gracia.
Después del paseo nos fuimos a las habitaciones, nos pusimos
el pijama y a dormir. Hacía mucho viento y nos daba mucho
miedo porque se oía un ruido muy raro. Nos despedimos de
los chicos, de Ana, Mónica y de las otras habitaciones.
Pero antes de acostarnos hicimos un juego de hacernos preguntas.
O sea, Silvia nos hizo una pregunta que no puedo desvelar
su contenido pero nos empezamos a reír mucho. Imaginaos,
Ana y Mónica nos regañaron 3 veces. Estábamos
todas por los suelos, llorando de risa. Que fuerte, lo que nos pudimos
reír. Una de las repuestas que dijo Silvia sobre la pregunta
fue: "es totalmente natural" y esa frase nunca la olvidaremos.
Más tarde nos quedamos fritas porque estábamos muy
cansadas pero ese día nunca lo olvidaré. |