| Ya era de día, nos despertamos
bastante pronto. Eran las 8 y como siempre nos vestimos para bajar
a desayunar. Antes de bajar visitamos a nuestras compañeras
y les dimos algunos toques a las puertas de los chicos y rápidamente
nos metimos en la habitación.
Vino Ana y nos dio zumo y colacao para el desayuno. Cogimos
la pastilla, cerramos las habitaciones y bajamos a dejar las llaves
en recepción. Desayunamos cereales y algún croissant
y luego estuvimos hablando con los chicos. Eran muy majos y enseguida
nos hicimos amigos. Después vinieron los entrenadores e hicimos
una concentración en la 1ª habitación.
Nos hablaron sobre el partido de ayer, nuestros fallos, jugadas,
ataque, defensa y todo sobre el campeonato. Para no quedar eliminadas
teníamos que ganar como fuese. Hoy tocaba el País
Vasco y Nacho nos explicó cómo jugaban para
enseñarnos la defensa y el ataque adecuado. 15 minutos después
nos dijeron que nos pusiésemos el chándal para bajar
al jardín.
Enseguida bajamos y cogimos 1 botella de agua para después.
Empezamos a jugar a una especie de rescate todos juntos, los entrenadores,
excepto Thania que estaba lesionada del partido de ayer y
no podía correr. Fue muy divertido porque lo mejor era ver
cómo corrían Nacho, Ana, Carlos, Raúl
y Mónica. Más tarde hicimos 2 equipos. Cada
equipo debía juntarse con las manos y los pies, haciendo
una bola para que el otro equipo no les separara. Ese juego fue
lo mejor porque a nuestro equipo no nos podían separar. Nos
teníais que ver todos gritando y restregándonos por
la hierba. Qué fuerte. A continuación Mónica
nos enseñó 2 juegos de pensar muy entretenidos que
tardamos en descubrir. Después trajimos las cartas y jugamos
a polis y cacos.
Era la 1:30 o por ahí y nos subimos a las habitaciones a
charlar y descansar un ratillo. A las 2:00 bajamos a comer. Podías
elegir muchas cosas pero como siempre pues no me gustaba nada. Cuando
acabamos de comer, nos dejaron hacer lo que quisiéramos así
que nos bajamos al jardín y nos sentamos en las sillas. Cogimos
los discman y pusimos la música en alto. En ese momento nos
relajamos algo y a las 4:00 subimos a las habitaciones y todos nos
metimos en una.
Allí estaba Raúl, Carlos y Mónica cantando
y bailando. Cantaban la de Sámbame, Antonio Orozco
y lo hacían genial. Nos reíamos un montón porque
ponían unas caras... Luego se vistieron con toallas, y camisetas
y se parecían a los faraones. Al final acabamos todos bailando,
lo que nos pudimos reír. Superfuerte. Lo de qué fuerte
tía y superfuerte o que me fuerte me parece era porque Ana
nos lo pegó. Ella lo decía todo el rato y así
nos lo pegó.
Estábamos así todo el día y hasta los chicos
se reían de nosotras. A las 4:00 acabaron los bailes y nos
teníamos que preparar para el partido. Hicimos las mochilas,
nos vestimos y fuimos a la otra habitación para que Mónica
nos peinara. Salimos en autobús al partido, llegamos al pabellón
y nos cambiamos y empezamos a calentar.
Al salir a la pista nos empezaron a animar como siempre. ¡Cómo
se les oía! Empezamos ganando. Salí en el 1º
y 3º cuarto, pero no me gustó como jugué. En
el 4º cuarto íbamos perdiendo de poco. Nos vinieron
a ver los chicos y junto con los del club nos animaron todos juntos.
Me pareció muy bien porque así nos animaron un poco.
Sólo faltaban 15 segundos o menos y María metió
una canasta que yo creo que nos dio el triunfo porque así
íbamos ganando de 3. Al final ganamos y todos nos pusimos
a llorar de alegría.
Enseguida nos metimos en las duchas y cuando salimos todos nos
aplaudieron y sobre todo los del club. Nos hicimos muchas fotos
y después nos metimos en el autobús para ir de vuelta
al hotel. Todos los chicos me decían que mis entrenadores
eran la caña y que les gustó lo que les animaron en
su partido. Me dijeron que os pusisteis a presentar a los jugadores
y que se lo pasaron muy bien. Cenamos y nos dejaron coger un helado.
También nos teníamos que beber 1 botella de agua en
la hora siguiente. Casi devuelvo de tanta agua.
Nos dejaron 1 hora libre y nos fuimos con los chicos, a la sala
de bailes y a las mesas de billar. Nos lo pasamos muy bien porque
nos pusimos a bailar y estuvimos riendo de cómo jugaban al
billar. Después de esa hora nos subimos a una habitación
a estirar. Se nos había olvidado con la euforia de haber
ganado, nos reímos muchos y luego nos tumbamos todas e hicimos
relajación. Cerramos los ojos y Carlos nos contó una
historia de la playa, el campo y las gaviotas. Pero en un momento
nos reímos todas porque dice Carlos: "Estáis
en la playa, sintiendo el frescor de la hierba". Y al acabar
nos dimos cuenta de que una chica, Adri, se había
dormido. Eso sí que era fuerte.
Eran las 11:00 y tocaba ir a la cama. Nos pusimos el pijama y charlamos
un rato pero enseguida nos quedamos fritas porque estábamos
muy cansadas después de todo el día. |