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EL DIARIO DE INÉS PIATKOWSKA

 

Jueves 17 de abril

 

"Mi estancia en el campeonato"

 

Hoy nos hemos levantado y hemos jugado un rato a las cartas. Ya no dormíamos las 4 en la cama sino que Laura se había cogido un colchón y dormía abajo. Era más cómodo y así teníamos más espacio. Nos vestimos con ropa de vestir y bajamos a desayunar. Después bajamos al jardín y nos tumbamos en unas sillas blancas. Estuvimos poco rato porque hacía mucho calor. Nos dieron una botella de agua. Y nos fuimos andando a ver a los chicos.

Por el camino fuimos a una farmacia a comprar Lizipaina porque todas estábamos roncas de tanto gritar en los partidos. Llegamos y enseguida aparecieron ellos animando. Nos sentamos y vimos el partido media hora. Estaban jugando muy bien y sobre todo David (5). Es mi ídolo porque juega más bien... Había un chico llamado Merino que no podía jugar, porque tenía una lesión que se lo impedía. Al final ganaron de 23 y no me extraña. Jugaron contra Canarias. Yo pensaba que iban a quedar 1º pero todavía era pronto para decirlo.

Nos tuvimos que ir pronto a comer porque jugábamos a las 4:00 y en Tossa de Mar y había que salir antes. Comimos a la 1:00 y allí estaban las de Canarias. ¿Sabéis lo que hicieron? Como dos de mi equipo llevaban trenzas las llamaron Pipi Landstrum. Nos lo contaron y decidimos hacernos o dos trenzas o dos coletas para fastidiarlas. Nos explicaron cómo jugaban las de Canarias y cómo debíamos atacar y defender.

Rápidamente hicimos las mochilas, nos hicimos las trenzas y fuimos al autobús. Nos teníamos que tomar la Biodramina porque el camino tenía muchas curvas y para evitar problemas en el viaje. Desde el autobús se veía el mar. Era una vista muy bonita y todas cantábamos. Íbamos muy animadas y debíamos echarle ganas y orgullo. Llegamos al pabellón y empezamos a calentar. Como siempre entradas, calentamiento...

Había mucho silencio pero cuando llegaron los del club todo cambió. Nos empezaron a animar y eso. En el 1º cuarto perdíamos de 13, luego en el 2º de algo más. Empezamos jugando mal y ya en el 3º cuarto era muy difícil remontar y durante todo el partido íbamos perdiendo. Al final perdimos de 27. Todas nos vinimos abajo porque ya era imposible clasificarnos y nos pusimos a llorar de rabia.

Entramos en el vestuario y vino el Presidente a decirnos unas palabras que no me gustaron nada, ni a mí, ni a nadie. O sea, en vez de animarnos nos pusimos todavía más tristes. Me daría vergüenza. Nos dice: "No me importa que un equipo de la talla o que Canarias haya sido mejor que nosotras". Nos dijo que éramos malas por toda la cara. Podíamos haber ganado a todos los equipos pero habíamos tenido mala suerte.

Ya en la ducha nos consolamos un poco pero no podíamos parar de llorar. Al salir todos nos aplaudían e hicieron lo correcto porque estábamos muy mal. En el viaje de vuelta íbamos todas llorando.

Nacho nos decía que parásemos pero yo no podía, ni nadie creo porque hasta Mónica y Ana se pusieron a llorar. Estábamos muy tristes y sin ganas. Cenamos y encima las de Canarias se pusieron al lado nuestra, no paraban de mirarnos: ¡Dios! Todo el rato nos decíamos que si hubiésemos ganado a Baleares estaríamos clasificadas, pero bueno. Yo estaba muy contenta por como habíamos luchado.

Nos dejaron un rato libre y entonces vinieron los chicos y nos consolaron bastante. Nos fuimos con ellos al billar y estuvimos mirando como jugaban. Nunca había llorado por perder un partido y nunca había estado tan triste por perder. Después dimos un paseo por Lloret. Nos invitaron a un Sandy en el Burger.

En el paseo se lo contamos a Nacho lo del Presidente y también nos contó que después del partido el equipo parecía una división técnica entre las jugadoras y lo entrenadores, como si estuviésemos todos enfadados. Por eso Nacho estaba bastante cabreado, y no me extraña porque a mí no se me ocurriría decir eso. ¡Qué fuerte!

Luego estuvimos un rato abajo en la sala de bailes y a las 10:30 nos mandaron subir a estirar cada una en sus habitaciones. Estiramos con cachondeo y encima corrimos las cortinas para que no nos vieran porque ellos estaban abajo sentados al aire libre. Abrimos las terrazas para que nos oyeran porque cuando hacíamos cambio lo gritábamos.

Carlos y Raúl subieron y nos quitaron los móviles. Estaban muy cabreados. Menuda bronca nos esperaba mañana. Nos tuvimos que dormir enseguida y después de un rato nos quedamos dormidas pero antes le dimos muchas vueltas al partido. Todo el rato estábamos diciendo: "Es que si hubiera metido esa canasta, es que si hubiésemos ganado a Baleares...".

 

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Inés Piatkowska