| Hoy nos hemos levantado y hemos jugado
un rato a las cartas. Ya no dormíamos las 4 en la cama sino
que Laura se había cogido un colchón y dormía
abajo. Era más cómodo y así teníamos
más espacio. Nos vestimos con ropa de vestir y bajamos a
desayunar. Después bajamos al jardín y nos tumbamos
en unas sillas blancas. Estuvimos poco rato porque hacía
mucho calor. Nos dieron una botella de agua. Y nos fuimos andando
a ver a los chicos.
Por el camino fuimos a una farmacia a comprar Lizipaina
porque todas estábamos roncas de tanto gritar en los partidos.
Llegamos y enseguida aparecieron ellos animando. Nos sentamos y
vimos el partido media hora. Estaban jugando muy bien y sobre todo
David (5). Es mi ídolo porque juega más bien...
Había un chico llamado Merino que no podía
jugar, porque tenía una lesión que se lo impedía.
Al final ganaron de 23 y no me extraña. Jugaron contra Canarias.
Yo pensaba que iban a quedar 1º pero todavía era pronto
para decirlo.
Nos tuvimos que ir pronto a comer porque jugábamos a las
4:00 y en Tossa de Mar y había que salir antes. Comimos a
la 1:00 y allí estaban las de Canarias. ¿Sabéis
lo que hicieron? Como dos de mi equipo llevaban trenzas las llamaron
Pipi Landstrum. Nos lo contaron y decidimos hacernos o dos
trenzas o dos coletas para fastidiarlas. Nos explicaron cómo
jugaban las de Canarias y cómo debíamos atacar y defender.
Rápidamente hicimos las mochilas, nos hicimos las trenzas
y fuimos al autobús. Nos teníamos que tomar la Biodramina
porque el camino tenía muchas curvas y para evitar problemas
en el viaje. Desde el autobús se veía el mar. Era
una vista muy bonita y todas cantábamos. Íbamos muy
animadas y debíamos echarle ganas y orgullo. Llegamos al
pabellón y empezamos a calentar. Como siempre entradas, calentamiento...
Había mucho silencio pero cuando llegaron los del club todo
cambió. Nos empezaron a animar y eso. En el 1º cuarto
perdíamos de 13, luego en el 2º de algo más.
Empezamos jugando mal y ya en el 3º cuarto era muy difícil
remontar y durante todo el partido íbamos perdiendo. Al final
perdimos de 27. Todas nos vinimos abajo porque ya era imposible
clasificarnos y nos pusimos a llorar de rabia.
Entramos en el vestuario y vino el Presidente a decirnos unas palabras
que no me gustaron nada, ni a mí, ni a nadie. O sea, en vez
de animarnos nos pusimos todavía más tristes. Me daría
vergüenza. Nos dice: "No me importa que un equipo de la
talla o que Canarias haya sido mejor que nosotras". Nos dijo
que éramos malas por toda la cara. Podíamos haber
ganado a todos los equipos pero habíamos tenido mala suerte.
Ya en la ducha nos consolamos un poco pero no podíamos parar
de llorar. Al salir todos nos aplaudían e hicieron lo correcto
porque estábamos muy mal. En el viaje de vuelta íbamos
todas llorando.
Nacho nos decía que parásemos pero yo no podía,
ni nadie creo porque hasta Mónica y Ana se
pusieron a llorar. Estábamos muy tristes y sin ganas. Cenamos
y encima las de Canarias se pusieron al lado nuestra, no paraban
de mirarnos: ¡Dios! Todo el rato nos decíamos que si
hubiésemos ganado a Baleares estaríamos clasificadas,
pero bueno. Yo estaba muy contenta por como habíamos luchado.
Nos dejaron un rato libre y entonces vinieron los chicos y nos
consolaron bastante. Nos fuimos con ellos al billar y estuvimos
mirando como jugaban. Nunca había llorado por perder un partido
y nunca había estado tan triste por perder. Después
dimos un paseo por Lloret. Nos invitaron a un Sandy en el
Burger.
En el paseo se lo contamos a Nacho lo del Presidente y también
nos contó que después del partido el equipo parecía
una división técnica entre las jugadoras y lo entrenadores,
como si estuviésemos todos enfadados. Por eso Nacho estaba
bastante cabreado, y no me extraña porque a mí no
se me ocurriría decir eso. ¡Qué fuerte!
Luego estuvimos un rato abajo en la sala de bailes y a las 10:30
nos mandaron subir a estirar cada una en sus habitaciones. Estiramos
con cachondeo y encima corrimos las cortinas para que no nos vieran
porque ellos estaban abajo sentados al aire libre. Abrimos las terrazas
para que nos oyeran porque cuando hacíamos cambio lo gritábamos.
Carlos y Raúl subieron y nos quitaron los
móviles. Estaban muy cabreados. Menuda bronca nos esperaba
mañana. Nos tuvimos que dormir enseguida y después
de un rato nos quedamos dormidas pero antes le dimos muchas vueltas
al partido. Todo el rato estábamos diciendo: "Es que
si hubiera metido esa canasta, es que si hubiésemos ganado
a Baleares...". |