| En la segunda fase el equipo estaba
expectante, pues tras el complicado pase a los grupos de ascenso
todo lo que viniera no podía ser más que bueno. El
grupo que correspondió ya era complicado, y más que
lo parecía tras llegar al primer partido contra el Pozuelo
sin apenas haber tocado un balón en las Navidades. Un apático
CBJA fue fácilmente vencido por los visitantes, y parecía
que la tónica iba a ser la misma en los siguientes encuentros.
Más de lo mismo se puede observar en el segundo encuentro
de la fase ante el Torrejón, cuando al llegar el descanso
el equipo estaba 19 puntos por debajo. Y aquí llegó
el que consideramos el punto de inflexión de la temporada,
cuando se presumía una fase mala del equipo que venía
de perder tres encuentros seguidos, surgió otro Juan de Austria
que fue capaz de remontar esos 19 puntos e incluso ganar por 8 (68-74).
La alegría tras esa inesperada victoria se instaló
en el vestuario y se encarriló una excelente serie de 3 victorias
más seguidas, ante Parla, Légamo (el mejor partido
de la temporada) y Casvi. Ante esto el panorama había cambiado
radicalmente, pues la situación al finalizar la primera vuelta
era excelente, con 4 victorias y sólo 1 derrota, teniendo
además un juego muy consolidado de equipo. El siguiente encuentro
ante el Pozuelo descentró al conjunto de Morillo, pues un
extraño arbitraje de ya había descalificado al técnico
alcalaíno a mediados del 1er. cuarto, dejó sin rumbo
al equipo que perdió tres encuentros de forma consecutiva
(Pozuelo, Torrejón y Parla). Sólo la victoria en la
penúltima jornada ante el Légamo aseguró la
fase de play-off, pudiendo incluso mejorar el cuarto puesto
si algo más de suerte hubiera existido en el encuentro final
ante el Casvi. Pese a todo el equipo en su segunda temporada
en 1ª Nacional volvía a repetir su entrada en los play-off
de ascenso, ante (otra vez) el, a
priori, mejor equipo de la categoría: el Villa
de Valdemoro.
La primera serie de play-off (la que
daba acceso a la fase final) sólo tuvo tres cuartos.
Durante el primer partido de la serie en Valdemoro, el conjunto
colegial rindió a un muy alto nivel durante los tres primeros
cuartos, en los que dejó todo en la pista. Un excelente parcial
de salida en el periodo final de Manu Pastor, decantó ligeramente
el partido para los valdemoreños, aunque los nuestros nunca
perdieron la cara y tuvieron opciones hasta el final, notándose
en exceso la ausencia de Óscar Borrallo. Al día siguiente
en Alcalá, fueron los del Valdemoro los que rompieron el
encuentro ya en el primer cuarto yendo los nuestros a remolque durante
el resto del encuentro, quedando eliminados y tiendo que
jugar una insulsa fase del 5º al 8º.
Con la temporada casi terminada llegada esa "interesantísima"
fase del 5º al 8º. El primer rival era
el viejo conocido Pozuelo, que sorprendentemente
había quedado eliminado de la fase final. Fue una serie sin
historia, en la que los pozueleros fueron superiores
y en la que los nuestros sólo jugaron bien algunos minutos
del segundo encuentro.
Por lo tanto tocaba cerrar la temporada luchando por el
7º o el 8º puesto contra ...
otra vez el Baloncesto Torrejón, conjunto
con el que coincidieron los nuestros en todas las fases. Los de
Torrejón se tomaron más en serio la eliminatoria ganando
con facilidad los dos encuentros por lo que los nuestros
acababan en el puesto 8º, un lugar más que
digno teniendo en cuenta todo lo acontecido.
Ahora, ante la presumible marcha de varios de los jugadores más
veteranos, pues Raúl se va a vivir a Inglaterra y Óscar
y Diego parece ser que dejan el baloncesto, y también queda
en el aire la recuperación de la operación sufrida
por Buly, el panorama que se le presenta a Morillo es complicado
pues debe reestructurar el equipo (siempre teniendo en cuenta lo
que ya tenemos) y con el objetivo (si el equipo es lo suficientemente
competitivo) de repetir su puesto en la fase de ascenso.
Seguiremos informando.
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