Viene de la columna de la derecha...
Los primeros partidos de la segunda fase, fueron un calco de la
primera. Las nuestras seguían sin querer evolucionar en su
juego ni implicarse con el grupo. El peor momento de la temporada
fue sin duda la semana previa al encuentro contra Pilaristas, pues
nuevamente se perdió dando la peor imagen de la temporada.
Tras hablarlo con las jugadoras, Sonia Ortiz intentó que
cambiaran el chip de implicación y esfuerzo. Y a
raíz de esa conversación todo cambio radicalmente,
y comenzó a predominar su ilusión por encima de cualquier
otra cosa. Esa mejoría mental, unido a la gran implicación
de todas las componentes, hizo que el nivel de los entrenamiento
subieran de intensidad, lo que les permitió alcanzar el primer
puesto en el grupo de descenso.
En la tercera fase, y ante equipos de mayor nivel que las colegiales,
también alcanzaron el primer puesto, gracias al trabajo de
todas las componentes y unido al buen ambiente que existió
se ha podido ver una mejoría abismal con respecto a la temporada
anterior.
La palabra "ruso" o "a la línea de fondo"
son vocablos que van muy unidos a estas chicas, ya que sin ellos,
éstas no nos hubieran demostrado la gran valía que
atesoran y la ilusión que han mostrado cada una de ellas
por practicar su deporte favorito.
¿Hasta dónde habrían sido capaces de llegar
las colegiales si les hubieran dejado hacer una primera fase aceptable?
La respuesta la tendremos, en la siguiente temporada.
Agradecer a Pilar Geras su gran trabajo con las niñas, la
complicidad y el apoyo que existió durante toda la temporada
con sus padres, porque ellos son también parte fundamental
de esta exitosa temporada que nos han brindado nuestras infantiles.
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