Viene de la columna de la derecha...
A partir de ahí, quizá por falta de motivación
o por un exceso de confianza, la evolución de los jugadores
se estancó, llevando a la pérdida de la primera plaza
del grupo frente al Hercesa con una abultada derrota, aunque también
se puede atribuir esto a un error de los entrenadores en cuanto
a la planificación, ya que no previeron que se debía
haber jugado ese partido con anterioridad, siendo este aplazado
mucho tiempo atrás.
Consecuencia de esta derrota, el equipo fue tuvo que jugar la
fase semifinal contra los dos mejores equipos de la categoría
y con mucha diferencia sobre el resto: Distrito Olímpico
y Torrelodones. Contra ambos se sufrieron amplias derrotas, que
hicieron mermar la moral de los jugadores, aunque en el último
partido demostraron que tienen casta y terminaron la temporada con
una victoria que, aunque no sirvió para subir un peldaño
en el grupo, sí lo fue para subirlo en la clasificación
general y quedar finalmente en el puesto 7º.
Ahora el equipo sufrirá lo inevitable: una separación
del grupo. Unos jugadores subirán a jugar a un equipo de
mayor categoría y el resto deberá jugar en la correspondiente
con su edad. Con ello se buscará nuevos retos para los jugadores
más formados, potenciando con ello mejoras tanto en técnica
como en físico; y para los jugadores que todavía no
han decidido "soltarse" en su juego, les servirá
para aumentar en un alto grado su formación, al disponer
de muchos más minutos de juego.
Es innegable que el equipo tiene un gran potencial, y se puede
sacar un gran rendimiento de todos sus componentes, pero para ello
los entrenadores deberán tener paciencia y los padres confiar
en el buen hacer de la directiva de este club.
Ante todo hay que agradecer a las familias de los jugadores su apoyo
en las "gradas", dentro y fuera de casa, dando ejemplo
de comportamiento, así como las ingratas funciones de delegado
de campo o anotador de mesa.
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